Reclaman explicaciones del gobierno la portavoz del Comité de Amigos y Familiares del Confinado, Milagros Rivera Watterson, ante aumento de muertos en las cárceles
Ayer lunes se anunciaron las muertes de dos confinados en la cárcel de Bayamón, que se suman a más de 80 otros presos cuyos cadáveres han en correccionales del país en lo que va de año. Funcionarios del gobierno alegan que es por el abuso y consumo de fentanilo, la terrible droga que produce decesos, pero para los familiares de confinados, se trata de un problema mucho mayor, que se oculta al país.
Ese fue el reclamo que hizo la portavoz del Comité de Amigos y Familiares del Confinado, Milagros Rivera Watterson, al gobierno. Dijo que el gobernador Pedro Pierluisi y la secretaria del Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR), Ana Escobar, tienen que rendir cuentas, ser transparentes con lo que de verdad pasa en las cárceles, y buscar soluciones para detener las muertes.
“La situación de los confinados en general en Puerto Rico no se va a detener hasta que no se den cuenta de que hay que hacer una verdadera reforma penal, porque aquí en este país la mayor parte de la gente piensa que justicia es venganza. Por lo tanto, lo que le llene el ojo a la gente, es lo que hacen. Dicen que, si alguien cometió un delito, pues que le impongan 150 años o más de cárcel ¿verdad? Y entonces, mientras nosotros sigamos con esa perspectiva y no nos demos cuenta de que el 56% de las de los confinados tienen un problema de adicción a drogas, esto no va a parar”, dijo Rivera Watterson, quien en el pasado presidió el Colegio de Trabajadores Sociales de Puerto Rico.


