La ópera prima del comunicador y cineasta puertorriqueño Luis José Juarbe Chavez explora la fragilidad democrática a través de un audio filtrado que desata una crisis gubernamental y una guerra por el control del relato público.
¿Qué ocurre
cuando el poder político pierde el control de su propia verdad y se ve obligado
a transformar un escándalo en un espectáculo público? Esa es la premisa central
de Santa Catalina, la primera novela del comunicador y cineasta
puertorriqueño Luis José Juarbe Chaves. Se trata de un thriller
político sazonado con un humor ácido que disecciona las complejidades del
poder, del periodismo y la manipulación de la información.
Los elementos parecen sacados
de la historia actual de Puerto Rico, por lo menos desde el Verano
del 2019, cuando el mundo entero vio como el pueblo puertorriqueño, tras
semanas de protestas ininterrumpidas, sacó del poder al gobernador Ricardo Rossello
y a su partida de asesores corruptos. El coraje acumulado por la corrupción y
los malos manejos que provocaron miles de muertes tras el huracán María estalló
cuando el pueblo puertorriqueño se enteró que ¨los Brothers¨ discutían en un chat
en la plataforma de Telegram
asuntos de gobierno, repartían contratos y se burlaban del pueblo. Aquello lo
difundimos en la prensa independiente, pero corrió el planeta entero.
Esta novela usa la ficción para evocar las realidades. Esta obra utiliza la ficción para evocar esas realidades. Como periodista y lectora, considero que el texto es sumamente pertinente e interesante por su vínculo ineludible con nuestro contexto actual. El título evoca de inmediato al Palacio de Santa Catalina, nombre oficial de La Fortaleza, la residencia que ha albergado a los gobernantes del país desde 1544 y que funge como el centro administrativo del Ejecutivo.





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