En dos semanas, el próximo 3 de mayo,
se celebrará el Día
Mundial de la Libertad de Prensa, decretado por las Naciones Unidas. Por eso toma prioridad la Clasificación
Anual de la Libertad de Prensa en el mundo, un “ranking” que publicó hace unos días
la organización Reporteros Sin Fronteras
(RSF) y que revela una peligrosa tendencia a la represión hacia la prensa y a
los periodistas. Todo esto redunda en que la gente no se entere de las cosas.
Según la clasificación, Cuba es el peor país para el
ejercicio del periodismo en América Latina, puesto que ocupa por 22 años
consecutivos. Venezuela, Brasil, Nicaragua y México, donde han matado a 10 reporteros,
también están entre los peores sitios para ejercer el periodismo. Estados
Unidos tampoco se queda atrás en ese “ranking” por el clima anti-prensa que
desatan los ataques verbales del presidente Donald Trump a los periodistas.
En este
marco de represión de la expresión pública y la prensa a nivel global debemos
tomar conciencia sobre cómo se ejerce el periodismo, qué limita el acceso a una
prensa libre y cómo se atenta contra el derecho del pueblo a estar informado. Y
más que nada, ¿dónde queda Puerto Rico en esto?
