Hace dos días un joven sordo le envió un
mensaje por Twitter al aspirante demócrata a la presidencia de los Estados Unidos,
Pete
Buttigieg, diciéndole que le había creado una seña para su nombre. Los
sordos son los únicos que pueden inventar señas para identificar los nombres de
personas y eso es una parte intrínseca de la cultura sorda.
Para la sorpresa del joven y de los más de 11 millones de sordos que
hay en los Estados Unidos, Buttigieg respondió en señas en un vídeo. Esto lo
convirtió así en el primer candidato a la presidencia en hablar en ASL (American
Sign Language) o lenguaje de señas americano.
(Ver vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=bOXU_4cRtrI )
En Puerto Rico sucede algo parecido y es importante
que la gente lo sepa. Me consta que ahora mismo hay varios aspirantes de
diversos partidos políticos orientándose o tratando de aprender Lenguaje de Señas
Puertorriqueño. Esto es fabuloso, pero no es la primera vez que ocurre. Ya hay precedentes
desde la época de Pedro Rosselló, y por eso quiero hacer un breve relato para
los que ahora buscan la reelección o consideran incursionar en la política. Esto
también va para sus asesores. Así que aquí van 3 reglas básicas antes de
empezar: