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Thursday, February 9, 2017

Payola política






Un operativo ideológico y político que parece ilegal se entronizó en gran parte de los medios de comunicación en Puerto Rico, sin que las autoridades estales y federales actúen. Esto, a pesar de que  podría constituir la comisión de delitos como lavado de dinero, venta de influencias y conspiración. Se trata de la “Payola”, pero no en términos del pago por que toquen cierta música en la radio, sino de la “Payola política”.


La payola política promueve a ciertos movimientos políticos o ideológicos en los medios de comunicación para influenciar la opinión pública a su favor  y en menosprecio de otros sectores que son obviados y discriminados.  Esto se constata en el dramático aumento de legisladores y políticos activos o ex políticos, funcionarios y cabilderos que acaparan las ondas radiales y los espacios de televisión.  

Una cadena de televisión y radio está en conversaciones con el ex presidente de la Cámara de Representantes Jaime Perelló para que inicie un programa de análisis, según constató este blog En Blanco y Negro con Sandra con el gerente de la emisora hace dos horas.

Ayer se anunció también el programa “Lúgaro Sin Miedo”, por la Mega, propuesta radial que busca buen rating si arrastra a los seguidores de la ex candidata a la gobernación hacia esa emisora. También se anunció ayer que el ex Gobernador Aníbal Acevedo Vilá –[quien está en plena campaña para presidir el PPD]- y Carlos Pesquera, excandidato a la gobernación y a la Comisaría Residente por el PNP, tendrán sendos programas en Radio Isla.  Y la semana pasada trascendió que el convicto ex presidente de la Cámara, Edison Misla Aldarondo, comenzó un programa en WIAC que provocó la salida de la veterana periodista Wilda Rodríguez, como denunciamos en este espacio. Resulta irónico que todo esto se esté dando a días que se celebre el Día Mundial de la Radio.

De hecho, en las radio AM sobre un 80% de toda la programación podría caer en esta categoría, especialmente en las cadenas de San Juan. Si a esto se le añaden algunas emisoras FM, las emisoras fuera de la zona metropolitana, los canales de televisión y los periódicos, se puede demostrar el esquema para favorecer al PPD y al PNP.

Esto podría ser ilegal según el reglamento de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) si los portavoces, locutores o presentadores de los medios, no dicen claramente que están anunciando una postura política específica. La payola en la música, conlleva cárcel y sobre $10,000 en multas por diversas infracciones.

Políticos en los medios

Entre las tendencias en el área metropolitana vemos que, por ejemplo, en la Cadena Univisión WKAQ 580 hay ex políticos o funcionarios tales como el representante Ángel Rosa,  Carlos Díaz Olivo y Luis Pabón Roca,  Elías Sánchez,  Charlie Rodríguez,  Cox Alomar y José Garriga Picó entre otros. Además de Misla Aldarondo en WIAC está la ex representante Sonia Pacheco. Jorge De Castro Font está en Telemundo. El ex legislador Ferdinand Pérez, legisladores como Tony Soto y Pichi Torres Zamora están en NotiUno;  y Carmelo Ríos y el ex presidente cameral Rony Jarabo están en Wapa Radio.

Eso, sin contar que legisladores como Brenda López de Arrarás, Georgie Navarro, Carmelo Ríos, José Luis Dalmau y otros salen al menos una vez en semana, y en horas laborables, como parte del libreto de comedia del segmento del Guitarreño por WAPA-TV. La supuesta mística que logra esa exposición en El Guitarreño no necesariamente les garantiza éxito porque Pacheco salía todos los días y no revalidó en la legislatura ni Gary Rodríguez logró la alcaldía que buscaba. Aun así, muchas veces los candidatos ganan por el factor reconocimiento y porque su constante presencia en radio y televisión intimida a posibles retadores a sus puestos.

En el pasado,  en los medios había individuos como Juan Manuel García Passalacqua, Benny Frankie Cerezo o Noel Colón Martínez, que abrieron el camino para el análisis político siendo algunos ex candidatos. El único analista que seguía originalmente esa línea era mi amigo Luis Dávila Colón, pero con el tiempo, su programa se ha concentrado en lo que él llama “su iglesia” de seguidores estadistas, parecido a lo que intenta hacer el comerciante Kike Cruz en NotiUno. Ambos programas han sido semilleros de políticos.

Por el programa de Dávila Colón por ejemplo pasaron como panelistas David Bernier y el actual gobernador Ricardo Rosselló. El ex gobernador Alejandro García Padilla fue panelista en diversos programas en Univisión y otras emisoras, y se ha dicho que negocia un espacio en NotiUno.

Tanto en el programa de Dávila Colón como en el de Cruz, y en el de Jay Fonseca, por ejemplo, abundan como panelistas abogados que son contratistas, asesores o cabilderos del gobierno. Entonces, ¿por qué buscan esos espacios? Al igual que hacen los ex políticos, todos buscan poder influenciar, obtener contratos y tener ventaja competitiva sobre otros para obtención de contratos.

Lúgaro, por ejemplo, que estuvo toda la campaña criticando a las emisoras de radio y a los medios tradicionales y se jactaba diciendo que no los necesitaba ya que su campaña era en las redes sociales, aprovechaba cualquier oportunidad para exponerse. Ahora mismo ella representa a varios artistas como el exponente de reggaetón Don Omar. Habría que preguntarse si su acercamiento al medio que suele tocar música popular, será porque le conviene a su cliente. Sólo pregunto.

En la medida en que sigan estas apariencias de conflicto, el cuestionamiento a los medios aumentará. El ejemplo más reciente de cuestionamiento lo hizo el presidente del Senado Thomas Rivera Schatz a WKAQ esta semana, en el contexto de su discusión pública con el economista Gustavo Vélez.

Pero para el público, ya es un hecho de que no hay muchas opciones en los medios masivos. El problema es que aunque pueda constituir o parecer que se violan leyes como las de antimonopolio y parezca que políticos y medios forman un “colussion” para impulsar sus objetivos, no hay ilegalidad según varios abogados consultados.

La payola política puede ser inmoral, injusta y asqueante, pero es legal porque la libertad de expresión y la libertad comercial de cada medio informativo prevalecen sobre el balance y el acceso a la información que tiene el público. El mercado dicta lo que se difunde en esos negocios.

Yo me pregunto…

Pero yo pregunto,  ¿no se debería considerar el abrumador enfoque político partidista como un donativo político?  ¿Se hace el medio cómplice al dar tanto espacio a ciertos temas o agendas y obviar los demás? 



¿Dónde está la mayoría del pueblo representada? ¿Dónde están los que no son ni populares ni penepés en los medios? ¿Dónde están las voces alternativas?  ¿Las mujeres? ¿Los viejos? ¿Los niños? ¿Las personas con impedimentos? ¿Los LGBTT? ¿Los negros? ¿Los pobres?

¿Dónde está el FBI y Justicia viendo que el poder político se sigue tragando al económico? ¿Será esto una forma de esconder y hacer donaciones políticas?  No podemos olvidar el explosivo testimonio del convicto recaudador Anaudi Hernández, quién dijo en corte que se reunía en una emisora de radio para estructurar los esquemas de recaudación de fondos. ¿No es eso evidencia suficiente de la corrupción mediática?

¿Qué dicen las universidades como el Sagrado Corazón, la Interamericana, Ana G. Méndez y la Universidad de Puerto Rico, que siguen graduado a miles en periodismo y comunicación para ir a las filas del desempleo o a trabajar en fast-foods?  Aquí hay que cuestionar si las universidades.  Si un político mediocre cubre un espacio mediático, ¿será porque las universidades gradúan mediocres que no sirven para el trabajo o será que gradúan lo que no necesita el mercado? Las universidades gradúan periodistas y las emisoras están cortando esos puestos.

¿Qué dicen los miles de periodistas y trabajadores de medios  desempleados? ¿Qué dicen los gremios?
¿Qué dicen las asociaciones?  La Asociación de Periodistas o el Overseas Press Club no pueden hacer mucho más que protestar, porque agrupan a empleados no a dueños o gerentes de medios que siempre las llaman cuando las necesitan para que las defiendan en temas de libertad de prensa, pero nada más.  Uniones como la Upagra y la Steelworkers están cada día más silentes.

¿Y los relacionistas que necesitan de los medios, cómo podrán competir contra los políticos? La Asociación de Relacionistas tendrá cada vez menos espacio para llevar a sus clientes, a menos que no contrate a un cabildero

¿Qué ha dicho la Asociación de Radiodifusores  de esta dinámica en la radio si muchos de los miembros de esta entidad incurren en esta práctica de darle más espacio a la política?

¿Y la Asociación de Agencias Publicitarias tomará como excusa esta tendencia a la payola política para seguir bajando los presupuestos de anunciantes en la radio y la televisión? ¿Seguirá moviendo el dinero de sus clientes a la web y las redes sociales?

Más que nada, pregunto, ¿es la payola política lo que piden y quieren las audiencias o es un contubernio entre gerentes de medios y políticos?


Es obvio que a la gente la opción que le queda es apagar la radio o cambiar de canal.  Después que no se quejen si pierden las audiencias.



 



REFERENCIAS

1.      Payola and Sponsorship identification
2.      The FCC’s Payola Rules
3.      Payola/Plugola
4.      Political Payola: The 'Cash for Comment' Scandal and Australia's Protection of Political
5.      Alexandra Lúgaro con programa radial
6.      Expolíticos siguen acaparando la radio puertorriqueña
7.      Presos de los medios
8.      Día mundial de la radio
9.      En la hora informativa: Corrupción y medios
10.   Lúgaro: Trump en petite
11.   Alexandra Lúgaro maneja la carrera de Don Omar
12.   Rivera Schatz: “Gustavo Vélez es un buscón”
13.   Rivera Schatz tacha a economista de mordío
14.   Explosivo testimonio de Anaudi Hernández en juicio federal
16.   Reporte de Puerto Rico: La influencia política de los medios de comunicación locales
17.   Talk-radio payola Politics' new cash nexus


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