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Sunday, May 15, 2016

El mosquito jodedor


(NOTA: Esta columna fue publicada originalmente en NotiCel el 11 de mayo de 2016 -  
http://www.noticel.com/blog/190080/el-mosquito-jodedor.html )


El Aedes Aegypti aparte de picar, jode. Hincha, enferma, infecta el área y no lo pueden eliminar. Primero como Dengue, después como Chikungunya, y ahora se coronó como el Zika ya que el gobierno no ha sabido controlar sus efectos. Destruye como una plaga lo poco que quedaba de reputación en la ya maltrecha economía borinqueña porque no existe vacuna que evite el problema provoca un mal manejo comunicacional.

El impacto que ha tenido el Zika en Puerto Rico podría compararse a un desastre natural de grandes proporciones si se analiza desde la óptica de las relaciones públicas. Se constata en la Internet que sobre 39,000 reportajes señalan a la Isla como la puerta de entrada del Zika hacia los Estados Unidos sólo desde abril. Esto revela un patrón de cobertura noticiosa internacional negativa a Puerto Rico si se compara, por ejemplo a la de Brasil donde es mucho más fuerte la epidemia de ese mosquito.

Si a todo eso se añade la cancelación de los juegos de las Grandes Ligas porque los jugadores alegaron temer a infectarse con Zika, y la impresionante propaganda anti puertorriqueña que los fondos buitres subvencionan en los medios en los Estados Unidos para evitar un rescate financiero a la isla, tenemos una tormenta perfecta a nivel de manejo de crisis en la imagen y proyección de Puerto Rico.

Por eso, para analizar el impacto de las noticias de este mosquito ante la opinión pública, entrevisté a 20 de los principales expertos locales en relaciones públicas y comunicación en el país. Entre éstos hay profesores, presidentes y gerentes de empresas privadas, practicantes individuales, directores de prensa en el gobierno, alcaldías, en partidos de la oposición y en agencias federales, y expertos en proyección pública y manejo de issues en la comunicación. A algunos el gobierno les debe dinero, a otros sus patronos les prohíben dar expresiones, y otros no quieren verse criticando al gobernador públicamente. Por estas razones sus nombres se protegen para evitar represalias.

Friday, May 6, 2016

Puerto Rico tiene el síndrome de la mujer maltratada

 

(NOTA: Esta columna fue publicada originalmente en NotiCel el 4 de mayo de 2016 -  http://www.noticel.com/blog/189808/puerto-rico-tiene-el-sindrome-de-la-mujer-maltratada.html )


Puerto Rico tiene el síndrome de la mujer maltratada. Vivimos enajenados de lo que nos golpea de frente, no caemos en cuenta ni mucho menos combatimos la violencia que nos tiene como pueblo en un estado de indefensión. Nos tienen con la bota puesta en la cara, y nosotros en el piso, sumisamente aceptamos que nos sometan, que nos maltraten y que nos humillen sin decir mucho.

Y aunque hay quien diga que esto es una exageración, la verdad es que quien es maltratado acepta las cosas por miedo. Eso explica nuestras contradicciones como pueblo. Por eso es que parece inexplicable que mientras el Gobernador anunció el tercer impago de la deuda pública que dejará a miles de puertorriqueños en estado crítico y sin dinero para vivir de sus pensiones, a muchos no les importó. Siguen pensando en que se acabó la telenovela Fatmagul. Pasa igual con los que callan y  aplauden que se gasten $42 millones en unas primarias y en el escrutinio electrónico, cuando ese dinero bien se podría usar para pagar a los terapistas o para ofrecer servicios necesarios.

Vivimos fuera de la realidad. La economía por el piso, pero pensamos que ya mismo viene maná del cielo y los americanos mandarán millones en fondos. Así como la mujer maltratada desea que haya una solución mágica para sus problemas, nos creemos que esto es transitorio hasta que venga el próximo gobierno. Pensamos que la crisis estructural se va a resolver con par de pesos. Los malabares de los políticos pasan a segundo plano porque vivimos dormidos. Los que no se drogan, se automedican, y los que no hacen eso, se van de shopping aunque tengan las tarjetas trepadas al máximo. O se van pensando que Orlando es Disney y que fácilmente vivirán en un mundo mágico al salir de aquí.

Como sucede cuando una persona es víctima de violencia de género, los puertorriqueños tenemos depresión generalizada. Con sólo sintonizar la radio am por 15 minutos al día y leer titulares de la prensa el 90% de lo que recibimos es negativo. Eso, a su vez, abona al clima de pesimismo y baja autoestima colectiva. Y esto afecta a todos sin importar el sexo ni la clase social. Como colectivo tenemos vergüenza, desamparo y culpa.