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Tuesday, February 17, 2015

Les llegó la hora a los alcaldes


Más allá de  demostrar el descontento, evidencia que están exigiendo su espacio

El mensaje de los alcaldes populares esta semana fue ‘loud and clear’: Hay motín a bordo gestándose con el tema del IVA.
El que tres poderosos alcaldes de la Pava decidieran la misma táctica de comunicación de enviar simultáneamente comunicados de prensa en contra de la propuesta reforma contributiva del Gobernador Alejandro García Padilla es un mensaje elocuente. De hecho, fue un mensaje radical. Más allá de demostrar el descontento, evidencia que están exigiendo su espacio.
Carmen Yulín Cruz, alcaldesa de San Juan
Los alcaldes de San Juan, Carmen Yulín Cruz, de Caguas, William Miranda Torres, y de Carolina, José Carlos Aponte, dijeron lo que el país sabe: que la propuesta para reformar el sistema contributivo con un Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), encarecerá la vida del puertorriqueño, provocará un alza en la inflación, reducción en el consumo, cierre de negocios y una masiva pérdida de empleos. Ellos saben porque tienen el oído en tierra.
José Aponte, alcalde de Carolina
Es que a la hora de la verdad, los alcaldes son los que tienen el poder. Y precisamente por eso, la estrategia debería ser política, más que de comunicación. Es hora de que los alcaldes gobiernen el país. Pero no cualquier alcalde puede gobernar. Sólo unos pocos han demostrado que son los que tienen la capacidad, la inteligencia y la infraestructura para hacerlo.

Sunday, February 15, 2015

Quítate la máscara: criminales de la red


No se mencionó es que esa medida parecía haber sido diseñada exclusivamente para atender el horripilante caso en el que se divulgaron sin autorización las imágenes de la hija de un acalde

Los políticos y funcionarios del gobierno andan con una máscara. Todo es un show asqueante por lucir bien, por dar la impresión de que hacen algo y en realidad son bolas de humo para que el público no vea lo que es obvio. Mientras eso pasa, la gente no se da cuenta de que se legisla por oportunismo, a conveniencia y no por la necesidad real.
En días recientes el show más burdo fue el relacionado a la venganza pornográfica como crimen cibernético, y en ese proceso, todos – legisladores, periodistas, comentaristas y hasta la policía – demostraron un total desconocimiento de la jurisprudencia vigente. Y lo que es peor, se desinformó porque no se explicó la verdad de lo que acontece. Se le ocultó al país que estos crímenes no se investigan, aunque están en aumento. Da miedo decirlo, pero la verdad es que hasta que no vean un cadáver, no se tomará una acción real contra los crímenes cibernéticos. Prevalecen las máscaras.

Sunday, February 8, 2015

La prensa que miente


A Brian Williams lo cogieron en el embuste. Metiendo la feca. Es un paquetero. A todas luces, el famoso y otrora respetado hombre ancla del Nightly News en la cadena NBC, es un mentiroso.

Williams tuvo que reconocer hace unos días que era falsa la historia que venía contando desde hace una década de que el helicóptero en el que viajaba durante la cobertura noticiosa de la invasión de Irak en 2003 fue atacado. Tras pedir disculpas públicas, NBC anunció que estaría fuera del aire, suspendido por algún tiempo en lo que se calman las aguas y se trata de manejar esta crisis para la cadena televisiva, pero su credibilidad está por el piso.

Su caso trae nuevamente a la discusión pública lo que debe ser la veracidad en el ejercicio del periodismo y el tipo de periodismo que se practica hoy en día. Demuestra también que la prensa miente. La prensa como institución y el periodista como individuo, no siempre se apegan a la verdad.

Como Williams, hay sectores de la prensa que no dicen la verdad. Hay una prensa que miente. Mentiras continuas a nivel institucional dominan a sectores de la prensa. Una prensa que miente descaradamente, y sin contemplaciones.  Miente por diversas razones: para ganar o mantener las audiencias; porque no tiene la información completa y tiran lo que sea aunque la noticia esté incorrecta y a veces no lo rectifican; porque la mentira va en función de un objetivo comercial para adelantar los intereses del dueño o el emporio que controla el medio; o mienten por seguirle el juego a la afinidad política, ideológica, moralista o gubernamental del momento.

Tuesday, February 3, 2015

La opinión pública gastada


El que sepa cómo colocar su mensaje, tiene más posibilidades de mover esa opinión, que está gastada con métodos tradicionales.


A la opinión pública le pasa como a los políticos y a otras instituciones: pasa por una crisis de identidad provocada por la falta de credibilidad. Como abunda el escepticismo, no es tan fácil tratar de mover percepciones y convencer al público de tomar acciones. Ahora es más difícil tratar de convencer a la gente – sea audiencias, electores, huelguistas, consumidores o seguidores – a que creen en su mensaje, hagan lo mismo que antes y se muevan.
Todo esto tiene implicaciones para los gobiernos, los partidos políticos, las empresas, las relaciones públicas, los medios de comunicación  y cualquier institución que necesite lograr que la gente opine a su favor o los endose. Como ya nadie cree en nada, no se pueden usar los mismos métodos de antes. El problema es la terquedad al pretender hacer lo mismo.
En los talleres que doy de relaciones públicas cuando me toca hablar de la opinión pública cito estudios que demuestran que ésta se crea desde un sentimiento o noción generalizada, luego genera un asunto o ‘issue’ público y crea grupos o públicos a favor y en contra. Esto genera un debate durante un tiempo que poco a poco va formando una opinión generalizada y mueve a una acción colectiva.  Esto es cierto, pero a la vez, distinto.
No hay que entrar a hacer un estudio sociológico de lo que es la opinión pública actual para concluir que: 1) se mueve por el colectivo, 2) que se puede manejar y manipular, y 3) que los medios de comunicación inciden grandemente en lo que se determina es o no es la opinión pública. El asunto es que la opinión pública ahora es una comunicación política porque vivimos en una sociedad masificada en la que los medios determinan en qué enfocarnos. El que sepa cómo colocar su mensaje, tiene más posibilidades de mover esa opinión, que está gastada con métodos tradicionales.

Monday, February 2, 2015

¡Qué rico el sexo kinky!: de obscenidad y policías

Esto debería servir de lección a todos. Si te tiras fotos desde un celular, sabes que pueden ser públicas o convertirse en noticia. Ese falso sentido de seguridad no existe. Esas fotos pueden colarse en cualquier momento. Y si fue por amor, pues eso no lo era. Si las poses fueron por placer sexual, tampoco. El sexo es rico, pero por encima de todo, está el respeto. El respeto ajeno y el respeto propio.

¡Ay, qué rico es el sexo! Quien diga lo contrario, miente descaradamente. Pero parece que a muchos lo que les gusta es la cuestión ‘kinky’. Eso de usar uniforme, esposas y macana. O látigos, al estilo de la trilogía ‘50 Shades of Grey’, que ya mismo viene en película de cine. Es que el sexo es algo que le gusta a todo el mundo. A quienes lo hacen, a quienes miran cual ligones, y a quienes lo venden. Sea mujer, sea policía o sea medio de comunicación que mueve el morbo colectivo para vender primeras planas o ganar ratings.
La mujer policía que usó la macana y posó haciendo actos ‘kinky’, indecorosos, con todo y bandera de los Estados Unidos, pensó que estaba gozando. O que hacía gozar a su pareja. Quizás jamás imaginó que su placer sería noticia. ‘¡Ay qué rico!’, pensaría mientras posaba y se masturbaba, y por su mente nunca pasó que el país completo se enteraría. Creía ella que era sexo o amor, y nada más.
Es que el sexo es un acto natural entre dos adultos que consienten y se expresan afecto o gozo. Unos lo llaman amor, otros, placer. O ambos. El problema con el sexo es cuando deja de ser rico y se convierte en maltrato. Cuando va de un una manifestación entre una pareja que quiere intimar, y se transforma, muta, hacia una burla o el despecho. Y eso es un abuso en cualquier liga. Esa injusticia es lo que el país ha visto esta semana entre policías cuyos actos amatorios forman ahora parte de noticias estelares y primeras planas, memes en redes sociales, chistes vulgares, disgusto de moralistas y vergüenza para la ya atribulada Policía y el gobierno.
No es el primer caso de este cuatrienio, ya que todos recuerdan el de la mujer policía en La Fortaleza. De ella todos recuerdan su nombre, Tatiana Pratts. Del tipo degenerado que colgó sus fotos en las redes sociales, nadie lo recuerda. Y es que es así. A los hombres los protegen, las mujeres, dicen muchos, que no sean brutas, por no usar la palabra de cuatro letras que empieza con ‘p’. Es como un ‘buddy system’ colectivo en contra de las mujeres. Y eso pasará con la implicada ahora.