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Sunday, June 10, 2018

Luz por sexo

José Cordero Pérez, empleado de AEE (Foto de Primera Hora)

(Nota: Esta columna salió publicada originalmente en NotiCel, el domingo, 10 de junio de 2018 - http://www.noticel.com/opiniones/blogs/en-blanco-y-negro-con-sandra/luz-por-sexo/750941389)

Mientras todo el mundo se alborota y vocifera por el contrato de $23,000 al mes en la Autoridad de Energía Eléctrica que le regalaron a un economista colombiano amigo del director Walter Higgins, -[quien también gana una millonada]-, nadie se ha percatado que esta semana volvió a salir un escándalo de grandes proporciones en esa quebrada corporación pública. Se trata del caso de luz por sexo.
El escandaloso caso involucra un patrón de hostigamiento sexual de un empleado de la AEE hacia una consumidora, a la que hostigó, intimidó y persiguió, pero el hombre campea por sus respetos. Como tiene conexiones políticas como cuñado de un legislador, todavía trabaja de lo más fresco en la Autoridad. Esto, a pesar de que se declaró culpable a nivel criminal, cumplió 6 meses de probatoria, tiene 27 casos ante la Oficina de Ética Gubernamental en los que admitió culpabilidad, tiene pendiente una multa de $10,000 en la Oficina de la Procuradora de la Mujer y enfrenta una demanda en el tribunal federal.
¿Cómo es posible que esto suceda, y lo que es peor, por qué la noticia sigue escondida ante la opinión pública? Esas son las preguntas que nadie quiere responder.
Nos enfocamos colectivamente en los millones de dólares que están regalando en contratos en esa quebrada corporación y en el quebrado gobierno, cuando todavía hay miles de personas sin el servicio eléctrico. Sin embargo, olvidamos analizar en los medios y en la opinión pública el derecho que todos tenemos como consumidores a recibir un servicio adecuado por lo que pagamos. Además, se olvidan de que las mujeres son consumidoras, y además tienen derecho a vivir en paz y en seguridad.
Este caso se remonta al 2014 cuando el empleado de la AEE, José J. Cordero Pérez, fue a inspeccionar el contador de luz en la residencia de Marcia Gil en el municipio de Aguadilla, en lo que alegó era un operativo para detectar posible mal uso de los contadores en la comunidad.

Thursday, June 7, 2018

GRACIAS RAYMOND ARRIETA


Hoy quiero darle las gracias al actor y comediante Raymond Arrieta. Gracias por detenerte y saludar a mi papá ayer, que fue un día duro para nosotros, pero alegre también. 

Ayer intervinieron quirúrgicamente a mi papá, Luis Felipe Rodríguez-Paz (que en Facebook usa el nombre de sus dos mejores amigos "Dick Sawyer"). A Papi le quitaron ayer el medport que tuvo durante nueve largos años, y que era por donde recibió su quimioterapia para combatir la enfermedad. Eso significa que está libre del cáncer.


Yo estaba feliz porque le quitaron esa cosa a Papi, pero me sentía agotada y a la vez triste, al pensar en tantos amigos que conozco que todavía batallan contra esa enfermedad.

Sunday, June 3, 2018

Damage control de La Fortaleza

Fotos del Gobernador Ricardo Rosselló y familia con organizadores de evento en recordación por los muertos del huracán María. (Fotos por Alina Luciano en las redes sociales)

 El equipo de propaganda de La Fortaleza lleva desde la semana pasada en "damage control mode",  necesitan controlar daños. Control de daños por la Ley 80, control de daños por el estudio de la Universidad de Harvard, control de daños porque la imagen y la credibilidad del Gobernador está en entredicho por el manejo del tema de los muertos tras el huracán María.

Pero reflexionando con detenimiento en la forma en que han intentando manipular la comunicación al pueblo, y proyectar la imagen del Gobernador, no puedo menos que concluir que el estado de crisis no los deja reaccionar adecuadamente.  Y como sé que algunos de esos componentes en la maquinaria de  propaganda de Rosselló se creen que son de la realeza o que están proyectando a monarcas o a artistas, y piensan ser parte del "jet set" en una colonia venida a menos como lo es Puerto Rico, tengo que compararlos con lo que le pasó en una ocasión a una verdadera reina. Me refiero a la reina Isabel de Inglaterra.


Pero no es ahora, en medio de la vorágine que persiste entre algunos por la reciente boda de Harry y Meagan. Me refiero a la crisis que vivió esa monarquía y cómo tuvieron que hacer un control de daños sin precedentes cuando murió la princesa Diana. 


Diana no era oficialmente de la familia real, tras su divorcio de Carlos, pero la gente la veía así. En aquel momento la princesa se había divorciado, pero miles de personas llenaron las calles cerca de Buckingham de flores y millones de personas en todo el mundo seguían la noticia. La reina y la monarquía guardaban silencio. Pero la presión pública fue tan fuerte, que tuvieron que claudicar. Entraron en "damage control mode".





A la reina no le quedó más remedio que actuar para guardar las apariencias, apaciguar a todo un pueblo que se le iba en contra, y lucir bien para tratar de salvar su reputación. Más que nada, la reputación de la Casa Real.

Primero ella tuvo que salir con su madre a ver las flores frente al palacio. Luego sacó a los nietos a verlas. Después emitió un mensaje en vídeo a la nación, y terminó con un velorio y entierro a la altura de una princesa de todos. Todavía se recuerda a los príncipes caminando tras el féretro de su madre.

Eso mismo es, en menor medida, lo que ha tenido que hacer La Fortaleza y el propio Rosselló ante el descontento generalizado en todo el país por la negativa a aceptar los muertos, por el rechazo al estudio de Harvard, y encima, por el tuit de la Primera Dama Beatriz. Cuando se anunció el evento de recordación de los muertos en el que se colocarían zapatos de los fallecidos frente al Capitolio, Beatriz Rosselló pidió en su red en Twitter que le regalaran los zapatos para ella regalarlos a los niños cuando estuviera regalando mochilas y libros en el " back to school" .

O sea, imagínese esto: la Primera Dama poniéndole unos zapatos de una señora que murió por un alud en Utuado o de una joven que murió porque no le llegaron sus medicinas. De eso es lo que se trata. La falta de sensibilidad al dolor, de respeto por los muertos y de escrúpulos de esos asesores de propaganda.

Desansen en paz

Zapatos de muertos durante el huracán María (foto por CNN)

(NOTA: Esta columna fue publicada originalmente por NotiCel el 3 de junio de 2018 - http://www.noticel.com/opiniones/blogs/en-blanco-y-negro-con-sandra/descansen-en-paz/748507647)

Una lúgubre noche después del huracán María el alcalde de Toa Baja, “Betito” Márquez, llegó hasta el estudio de Wapa Radio en aquella cobertura especial cuando no había luz en ningún sitio y me dijo: “Hay muchos muertos”. “¿Cómo cuántos?”, le pregunté y él me dijo: “Creo que van entre ocho a 10. Yo vi gente aguantadas de las verjas para que el golpe del agua no se los llevara arrastrados, había gente encamada que se quedaron durmiendo y el agua los cubrió. Son muchos muertos. Sí, son muchos muertos”, me respondió, resistiendo, pero sus ojos lo delataban. Brillaban como los de alguien que había llorado momentos antes. Me vi reflejada en ellos. Era esa misma mirada que veía en tanta gente que llegaba de todas partes de Puerto Rico contando la tragedia que nos tocó vivir a todos.
La mañana siguiente llegaron unas gemelas y les contaron a los periodistas que estaban en ese momento al aire, encabezados por Wilda Rodríguez, que querían informar por las ondas radiales a los demás familiares que su padre había muerto porque no llegó la máquina de oxígeno a tiempo.
Por la tarde me enteré de uno de esos cuentos que todavía me estruja el alma. Uno de mis mejores amigos que es parte de mi familia, José Fidalgo, pasó el huracán en la casa de sus papás en la urbanización Villa Nevares, cerquita del Centro Médico. Sus papás estaban viejitos y todo el estrés del ruido de los vientos los tenían nerviosos. Fue tan fuerte que su padre no resistió. Falleció de un infarto fulminante. José y su mamá tuvieron que lidiar con el escalofriante dolor de tener a su padre fallecido en plena casa, durante el huracán. Después, estuvo varios días hasta que lograron sacarlo. Él, su hermana María, a quien quiero mucho, al igual que toda la familia, todavía no superan su partida.
A los pocos días, como a eso de las tres de la mañana, estaba al aire en la emisora con la periodista Ada Jitza Cortés, cuando de pronto llegó una de esas personalidades de la historia del baloncesto en Puerto Rico, Diego Meléndez, hermano del famoso coach del equipo nacional, Flor Meléndez. Con sus más de seis pies de impresionante altura y esa voz grave de tenor, Diego llegó y empezó a llorar acongojado. Desconsolado, gemía. Ver a un hombre tan alto y fuerte llorando, conmueve a cualquiera. En medio de su ataque de llanto nos contó que, en esas noches oscuras sin luz, su hija de 36 años comenzó a convulsar y se resbaló, cayendo al piso. Se golpeó la nuca. Su familia estaba en otras partes de la casa y no se enteraron hasta un rato más tarde, porque la llamaban, pero ella no contestaba. Le dieron respiración boca a boca, pero nada. Intentaron revivirla, pero no pudieron. Lucharon por salir de su casa en Canóvanas, pero los árboles en el medio y el río crecido les impedían salir de la carretera. Ella murió. El llanto de Diego Meléndez jamás lo voy a olvidar.

La esclavitud moderna (Ley 80)

Gobernador Ricardo Rosselló y el Presidente del Senado Thomas Rivera Schatz (Foto por Noticel)

(NOTA: Esta columna fue publicada originalmente en NotiCel el  19 de mayo de 2018 -http://www.noticel.com/opiniones/blogs/en-blanco-y-negro-con-sandra/la-esclavitud-moderna/746220873) 

El tema de la semana fue la Ley 80, pero nadie dice la realidad que está detrás de su eliminación. Es sencillo: Ricardo Rosselló y la Junta de Control Fiscal quieren imponer aquí la esclavitud moderna.

Le han quitado beneficios y derechos laborales a la gente, afectan la operación de empresas y negocios, y quieren quedar bien, o como dicen, “coolearse” ante la opinión pública, antes de privatizar. Porque es obvio lo que viene. Cuando privaticen entidades como el Fondo del Seguro del Estado (CFSE), la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y vendan las escuelas a las chárters, los nuevos dueños privatizadores botarán a la mayoría de los empleados, y sin Ley 80, estos no podrán ir a pedir dinero a sus nuevos patronos.
Eso es lo que va a pasar y eso es lo que está detrás de la eliminación de esa ley. Es más, creo que eso lo sabe muy bien Thomas Rivera Schatz y por eso el presidente del Senado exige que produzcan estadísticas, pero eso tampoco va a ocurrir. No las hay. No hay manera que alguien la tenga porque no las puede haber.
Por más que 'Johnny' Méndez diga que al año solo se radican como 2,000 demandas por despido injustificado bajo la Ley 80 y que de estas solo un 3% prospera, la realidad es otra. Nadie tiene la estadística real, ni tan siquiera el Departamento del Trabajo, porque la inmensa mayoría de los casos se transan antes de llegar a esa agencia o a los tribunales para evitar procesos costosos. Pregúntele a cualquier director de recursos humanos, jefe de personal o abogado laboral y lo comprobará.
El hecho indiscutible aquí es que tanto el Gobernador como la Junta tienen que preparar el camino y hacerle rentable el negocio a los privatizadores. La estrategia de comunicación es clara. Desviar la atención del tronco y concentrarse en las ramas.
A los miembros de la Junta no les importa lo que piensen los trabajadores porque tienen mandato del Congreso federal y no fueron electos. Pero Rosselló no quiere que se vea como que él botó empleados del gobierno, y mucho menos a los que lo ayudaron a llegar al poder. Así que lo disfraza, mientras le pone en bandeja de plata el camino para que los nuevos dueños de las entidades privatizadas puedan eliminar esos costos de operación que representan tener un batatal de empleados políticos. A la calle es que van. Rosselló quedará bien y dirá: “no fui yo, fue la Junta que me obligó”. Pero el libreto está leído.

Sunday, May 20, 2018

La radio A.M. y D. M.: Antes y después de María (Análisis)





La radio volvió a seducir a Puerto Rico. Anunciantes, agencias de publicidad, otros medios y mucha gente la veían como el medio obsoleto, pero a la hora de la verdad, resultó ser el más confiable. Cuando no había ni periódicos, ni televisión, ni teléfonos ni Internet, sí había radio. Así se conectó la gente.  Tras el paso del huracán se comprueba su importancia al punto que me atrevo decir que la radio en Puerto Rico se puede evaluar con un antes y un después del huracán. Es la radio “A.M. y D.M”.

A.M. - Antes de María predominaba la politiquería en la banda AM y en la FM, música en formatos ochentosos. El grado de estancamiento era de tal magnitud, que para esta misma fecha en el 2017 publicamos un análisis titulado “Radio…Q.E.P.D.” que molestó a muchos radiodifusores. Dijimos que la industria parecía fosilizada porque perdían su ventaja competitiva de la inmediatez ante la competencia de medios en la web y las redes sociales. Para colmo, las coberturas eran incompletas, la exageración en la política, en la manipulación de temas y las “fake news” alejaban a audiencias y anunciantes. Se conformaban con decir “digital” o tener cámaras en los estudios que operan como si fueran de seguridad, sin interacción con el contenido que salía al aire.

Como era de esperarse, ese análisis levantó ronchas entre muchos radiodifusores porque a nadie le gusta que le canten las verdades, y menos cuando están cómodos en su estancamiento. Pero todo cambió con los vientos y la destrucción que trajo el huracán María.

D.M. – Después de María fue otra historia. Se demostró quién estaba al día y quién tuvo que hacer ajustes en su operación para mantener sus estaciones al aire. Prácticamente todas colapsaron, algunas por varios meses, porque perdieron sus torres de transmisión, las antenas, y algunos edificios se inundaron. La mayoría de las emisoras volvieron al aire a las dos o tres semanas, algunas de manera intermitente, y otras usando la banda FM. Al no haber electricidad ni telefonía estable en muchas regiones, la gente recurrió a la radio para informarse y entretenerse.

El único medio que salvó vidas fue la radio. Las sigue salvando cada vez que algún locutor o periodista usa su voz para clamar por la ayuda a quien lo necesita. Por eso reafirmo sin ambages que, a ocho meses del huracán, la radio se coronó como el medio principal en Puerto Rico.

Lo que hizo la radio

Puerto Rico empezó a levantarse en gran medida porque las emisoras de radio ayudaron a mantener a la ciudadanía informada, conectaron familias, dieron la voz de alerta y evitaron tragedias mayores al decir al aire lo que ni siquiera las autoridades sabían porque todo lo demás colapsó. No había teléfonos, muchos cuarteles de la Policía y centros de Manejo de Emergencias quedaron inundados, no había internet y lo único que sobrevivió fueron algunas emisoras de radio.

Saturday, May 19, 2018

Se casó la mulata


Se casaron Harry y Meghan. (Todas las fotos son de Mail Order)
Histórico. Fue un evento sin igual que ha roto todos los récords de audiencias y sacudido las tradiciones más arraigadas, a la vez que lleva muchos mensajes a todo el mundo. Testigos fueron más de 120,000 personas que llegaron hasta las inmediaciones de la capilla de Saint George en Londres, ante cerca de 2,000 invitados oficiales, una audiencia mundial en televisión estimada en 3,000 millones y de otros miles de millones en la web, se casó la mulata Meghan Markle con el príncipe Harry de Inglaterra.

La actriz estadounidense, que ciertamente no era súper famosa ni ganadora de Oscar ni “A-lister” como dicen algunos críticos, pero sí divorciada y birracial (por usar el eufemismo que prefieren muchos para no llamarla mulata), enamoró al hijo menor de la recordada “Princesa Di”, Diana de Gales.  El hecho de por sí es histórico, pero la realidad es que el impacto de esta pomposa boda de la Casa Real de Inglaterra seguirá reverberando por años.

Doria, la mama de Meghan.
El mensaje más claro y fuerte lo dio el propio Harry. Se casó por amor, con quien quiso, de quien se enamoró en Botsuana, rompiendo así gran parte del protocolo y tradición. Más que nada, mientras en los Estados Unidos se siguen matando jóvenes en escuelas y ha incrementado el discrimen y el racismo bajo la presidencia de Donald Trump, desde Inglaterra envían el mensaje de integración con una fuerza arrolladora.



La boda no era lo típico británico. Muchos negros en el público. La mamá de la novia con trenzas al estilo "corncrew" que suelen usar los negros y a muchos blancos incomoda. Un coro entonó “Stand by me” y otro cantando góspel al salir del templo. Un pastor dio un sermón en el que habló de la esclavitud ante una de las naciones que se hizo rica con el tráfico de seres humanos, y encima citó varias veces a Martin Luther King y a la iglesia católica. Un chelista negro. Una suegra sola y llorosa, negra también. Y un sinfín de personalidades y artistas – muchos negros - como Idris Elba y americanos como los Clooneys, Oprah y Serena William y contrastaban con algunos estirados de la nobleza inglesa.