Apagué hace un momento la radio porque no soporto un sapo más.
Parece que los medios corporativos están cundidos de estos
anfibios porque entrevistan a los mismos sapos que no saben salir de su
estanque y ver más allá, donde está la realidad. La misma gente que causó la
debacle económica que tenemos en Puerto Rico son los que hablan por los medios
dando la supuesta solución. Este festival de excremento que sale al aire es lo
menos que el país necesita en estos momentos. Por eso lo apagué.
Hablan de la Universidad
de Puerto Rico como si supieran de verdad lo que pasa allí, sin comprender
que esto trasciende esa universidad. Tampoco admiten que fueron parte de los
gobiernos que nos llevaron a esta quiebra y menos aceptan que por su culpa
tenemos encima a los enviados del gobierno federal en la Junta de Control
Fiscal. Y lo que es peor, algunos empleados en los medios le hacen el juego,
porque menos entienden la crisis. No son capaces de salir del estudio o de la redacción para indagar y averiguar, y
así poder dar responsablemente todos los puntos de vista a la audiencia.
Algunos son renacuajos, otros son sapos
conchos, pero todos son anfibios. Miembros todos de esa familia de los
bufónidos que abunda en la política puertorriqueña, y que acaparan hoy en día los
espacios ante la opinión pública. Por eso es que tanto políticos como comentaristas
no entienden lo que tienen frente a sí. Por estar metidos en sus charcos hablan
como si lo de la UPR fuera todavía la
pelea entre republicanos y los pelús comunistas, lo que demuestra que están más
perdidos que nada.
Esto es un movimiento amplio de juventud por
encima de líneas partidistas y clases sociales, porque ya las universidades
privadas, una tras otra, están en apoyo. El Sagrado Corazón, Ana G. Méndez, la
Católica, la Interamericana y otras. Esto es mucho más allá de los muchachos de
la UPR. Es el momento donde se cristaliza la indignación general de los que no
se van del país, pero que hasta ahora, lo están expresando con educación y
respeto como ciudadanos. Con la dignidad que ningún sapo tiene, porque no lo
entiende.
Lo que ninguno de esos que están hablando n los
medios ha hecho en su vida lo están haciendo ahora esos muchachos de las
universidades, que son nuestros hijos, sobrinos y conocidos, especialmente las
mujeres de este país. Se están dando a respetar no sólo de la clase política y
oligarca en los medios, sino también del profesorado, la administración y las
piñas que han puesto a la Universidad de rodillas con su gastadera de dinero.
Y yo me pregunto, ¿por qué ponen a los mismos
de siempre a comentar? ¿Es que no saben a quién más entrevistar o es que su
agenda ideológica no les permite? ¿Por qué no hablan con los estudiantes? ¿Por
qué no explican la razón de que esas asambleas fueran tan concurridas, como
quizás nunca en la historia de este país? Claro, sentados detrás de un
micrófono leyendo titulares de periódico o escondidos en sus oficinas no se enteran de lo que pasa
en la calle.
Otro ejemplo de esos anfibios en los medios es
un tal legislador Nelson Cruz que pidió abiertamente en su turno en el
hemiciclo que empiece el carpeteo oficial contra los que osen criticar al gobierno.
Caribbean
Business reportó que el susodicho pidió a la Policía que investigue a la
muchacha esa que increpó en Ponce el viernes pasado al Gobernador Ricardo
Rosselló porque supuestamente en su cuenta personal de Facebook la muchacha
escribió que “si en San Valentín le iban
a regalar algo, que le regalaran una bomba molotov para lanzarla al
gobernador”.
Y yo pregunto: ¿Qué hace ese legislador mirando
las cuentas personales de muchachas o es que él está buscando algo más? ¿Conoce
ese legislador lo que es la Primera Enmienda de la Constitución? ¿No vio ese
legislador lo relax que estaba el propio Rosselló, quien mejor que nadie
entiende como es la libertad de expresión? ¿Dónde está ese legislador para defender a los
estudiantes de Ponce de la misma UPR que son sus constituyentes?
Es obvio que ese político está buscando pauta,
pero debe preocuparnos a todos que no sólo él use el tiempo y el dinero del
pueblo para estas cosas, sino que a la Policía se le pega lo de los federales
que ni confirman ni niegan, pero sí
lanzan lodo, como para meter miedo. ¿Amenazó de verdad esa muchacha al
Gobernador? ¿No lo dicen abiertamente porque esto es un show? ¿Por qué no lo dicen
si es verdad?
Cierto que la joven esa de nombre Hernaliz
Vázquez lució bastante desencajada y lo que muchos vemos como cafre, por la
manera en que gesticuló, pero igual de cafre con Las Malas en Telemundo o El
Guitarreño en Wapa y todo el mundo lo ve, los aplauden y los respaldan.
Los mismos políticos van a ese tipo de show
y se prestan a esa chusmería. Ella estaba versada en lo que decía, pero quizás
porque no fue sumisa resulta ser una amenaza.
La verdad es que esto es un asco. En el pueblo
hay hambre por la verdad, porque se digan las cosas como son y se presenten
todos los puntos de vista, pero los medios se quedan con los titulares de El
Nuevo Día o del Vocero, y no miran que hay otros periódicos y medios. Mucho
menos incluyen a todos los sectores. Al final, por eso mismo pierden
credibilidad y audiencias. A menos audiencias, menos anunciantes. Más que nada,
pierden la pertinencia y no se dan cuenta. Es un círculo vicioso que no ayuda
en nada a explicar lo que vivimos y lo que nos viene arriba como pueblo, ni
mucho menos, a presentar todos los ángulos de una misma noticia.
Ya somos adultos para estar escuchando y viendo programación infantil. Para eso, mejor veo Atención, Atención. Saludos al señor sapo. Al que le caiga el sayo que se lo ponga.
Que cierto Sandra, se escuchan como sapos hablando lo mismo como grabadoras, pero mientras sigamos con él ya eterno hay bendito, los seguiremos escuchando.
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