Pages

Wednesday, July 27, 2016

Azote a la roca... boicot


(Nota: Esta columna fue publicada en NotiCel el 7-27-2016 - http://www.noticel.com/blog/193045/azote-a-la-roca-boicot.html )


Mientras los populares quieren azotar a Luis Dávila Colón, algunas mujeres en el PNP quieren pulverizar la roca… perdón, a Luis Pabón Roca. A escondidas del público, sin que se discuta abiertamente, ambos bandos políticos están recurriendo al boicot como herramienta de intimidación. El problema es que se neutralizan entre sí porque le dan una excusa a los anunciantes para que corten presupuesto. Al final, son los medios que por su línea editorial no inclusiva, se fastidian.


En días recientes, mientras la inmensa mayoría de los puertorriqueños estuvo en la playa o de ocio, unos lloraban la muerte del ELA y otros la celebraban, pocos han tomado conciencia del boicot que se está gestando a nivel político en los medios de comunicación contra todo aquel que difiera o lleve una línea editorial contra el estadolibrismo o el Partido Popular Democrático. En el Partido Nuevo Progresista se enteraron y comenzaron un operativo para hacer lo mismo. El flanco inicial fue la emisora WKAQ 580 Univisión Radio y los ataques iban a los amigos Dávila Colón y Pabón Roca, pero lo cierto es que la estrategia se dirige a todos los medios, comenzando o enfocándose primero en la radio.



Según se confirmó, grupos de cabilderos y políticos en PPD han identificado también a comentaristas como Kike Cruz, Carmen Jovet y Luis Enrique Falú en NotiUno, a la Cadena Wapa Radio, y al menos a dos periódicos, entre otros medios, para presionar a los anunciantes a que retiren sus pautas comerciales de aquellos programas o espacios en donde se critique al PPD y al candidato David Bernier.



Esto va a de la mano con producir espacios y contenidos presentados o dirigidos por miembros de ese partido, y así llevar la impresión que el país solo habla del estatus. Eso pasó por ejemplo, el 25 de julio con los programas de radio en los que participaron Rafael Hernández Colón, José A. Hernández Mayoral y Ángel Rosa en WKAQ, o con la compra de espacio para las  transmisiones en emisoras de Radio Isla. La otra táctica es ubicar a sus portavoces, empleados o cabilderos en espacios diarios, como una vez hizo en Univisión el senador Rosa y ahora hace Armando Valdés, quien trabajó en el gobierno, o como hace Jerry Santiago, conductor del programa “Dígalo con Jerry” por Radio Isla. Santiago es empleado de la Oficina de Prensa de La Fortaleza.



Luis Dávila Colón


La idea de hacer un boicot contra Dávila Colón surge por su estilo agresivo e insultante, pero fue algo que jamás se ideó ni se imaginaban implementar mientras éste era amigo de Bernier. De hecho, Bernier fue panelista en el programa El Azote, así como esta servidora.





Mientras eso ocurría, en el PNP reaccionaron tratando de lograr contrapeso. Los estrategas de campaña de Ricardo Rosselló dicen que la mayoría de los medios principales les cierran espacios y no cubren los eventos del candidato. Entonces ejercen presión con la compra de anuncios en los medios, ya que hay vínculos entre estos ejecutivos que forman parte de los grupos de campaña de Rosselló.



La otra opción fue atacar a la línea editorial popular. La representante María Milagros Charbonier y figuras como Zoé Laboy, Albita Rivera y otras mujeres del PNP criticaron a Pabón Roca por sus expresiones contra la representante Jennifer González al decir que debía desnudarse en la convención republicana.  A este grupo se unieron feministas como la  procuradora de las Mujeres, Wanda Vázquez y Amárilis Pagán, directora del Proyecto Matria y candidata al senado por el Partido del Pueblo Trabajador. Estas dos criticaron la doble vara del comentarista radial al establecer un vínculo entre su físico y su desempeño profesional de González. Pabón Roca se excusó el martes.



Luis Pabón Roca
Resulta irónico y hasta risible que ninguna de esas mujeres que criticó a Pabón Roca ha salido a criticar a las emisoras por el contenido machista. Tampoco denuncian, por ejemplo, que en esa emisora no permiten mujeres analistas. Ni abogan por que se traten los temas de interés para las mujeres sin tonos paternalistas. Por el contrario, callan y esperan sumisas a que las llame Rubén Sánchez y otros mantenedores de programas radiales para entrevistas.



El efecto de los boicots



Estas polémicas pueden generar audiencias momentáneas para las emisoras, pero a la larga los boicots afectan. Esto es crítico en esta economía, cuando los presupuestos publicitaros han mermado y hay más competencia de medios cibernéticos.



Pero la realidad es que las emisoras de radio y los medios se buscan ese tipo de problemas por concentrarse en el contenido político e imponer líneas editoriales que no son inclusivas. En Wapa Radio, por ejemplo, la línea editorial era a favor de la candidatura de Pedro Pierluisi, pero ahora han tenido que modificar ya que Rosselló ganó la primaria y quieren los anuncios políticos.



Esto además, deja en entredicho a los comentaristas en los medios que se autoproclaman analistas sin serlo, como describimos en este blog Analistas vs. Comentaristas . Demuestra que muchos pseudo-analistas en los medios son realmente cabilderos de los partidos y esto es peligroso para la democracia ya que se manipula la opinión pública según los intereses de cada grupo.



Los tradicionalistas creen que el debate rojo-azul es el mecanismo para cubrir los intereses de las audiencias, pero no es así. Entonces silencian a los independentistas y a los demás sectores.  Pero ahora con las redes sociales, y las necesidades económicas de la gente que no ha emigrado, provocan que las audiencias abandonen los medios tradicionales porque les restan credibilidad. Prefieren entretenerse o informarse por personajes como la Burbu o Molusco que por los llamados analistas.



El problema en Puerto Rico radica en que los medios no han sabido diversificarse y quieren mantener líneas editoriales porque es más fácil. El resultado es que las audiencias o cambian de estación o se despegan del medio.



Al no haber diversidad y pluralidad de pensamientos, no hay una expresión genuina de la sociedad. Y los medios caen presas del juego de los partidos políticos, que están desesperados. Los partidos tienen miedo porque viene el Cuco, que es la Junta de Control Fiscal, y no saben cómo van a reaccionar o a operar bajo ese nuevo régimen.



Y desde el punto de vista del anunciante que es presionado por los partidos para que no paute en los medios, esto les da la excusa perfecta para cortar presupuestos o para renegociar la contratación con los medios. En ese sentido, los mismos medios caen en la trampa.



Boicots innecesarios



No es la primera vez que ocurre este tipo de boicot político en la historia mediática de Puerto Rico.  Vivos en la memoria recientes están el que inició el PNP contra el periódico El Nuevo Día en los 90 que todavía hoy tiene secuelas, y el que idearon algunos medios para conseguir anuncios y usaron los reclamos genuinos de respeto de la comunidad LGBTT para sacar del aire al programa que más ratings y dinero le generaba a WAPA-TV, el SuperXclusivo.  



Hacer boicots es algo sumamente peligroso para cualquier sociedad y defender el trabajo de las víctimas de los boicots ni siquiera es lo medular.  De lo que se trata es de la importancia de defender la libertad de expresión para fomentar el pluralismo.



Quizás el caso más emblemático de esto fue en el 1988 en el caso del reverendo evangélico Jerry Falwell vs. la revista pornográfica Hustler. Falwell demandó a la revista y a su editor, el polémico Larry Flynt,  por difamación, invasión de la privacidad e infligir angustia emocional intencional al éste publicar una "parodia publicitaria" representando al clérigo describiendo un supuesto encuentro sexual con su madre en una letrina estando los dos alcoholizados. La publicación también incluía una nota aclaratoria diciendo que la parodia era ficción, advirtiendo que "no debe ser tomada en serio". El Tribunal Supremo de los Estados Unidos defendió del derecho de Hustler a publicar ese contenido porque estaba protegido por la Constitución de los Estados Unidos.



En ese sentido, escuchar a Pabón Roca defender a los populares y a Dávila Colón insultarlos, es parte de lo que está protegido por ley. Si no le gusta, cambie la estación.



Desbalance de opiniones



Y todo esto debe hacer al público pensar en los mensajes que recibe, de quién los recibe y cómo los recibe.


En estos días pasaron las convenciones de los partidos Republicano y Demócrata en los Estados Unidos. A pesar de las críticas a los medios “liberales” o a la derecha, lo cierto es que el análisis en términos generales fue diverso. Insté en mis redes sociales a los directores de los canales de televisión y de radio que emularan lo que hizo, por ejemplo, la  Cadena CNN que tenía un panel compuesto por periodistas, analistas y académicos, y que no era monolítico ni homogéneo. Estaba compuesto por varias mujeres de diversas razas y edades, hombres viejos, negros, blancos, latinos y un homosexual. Esto provee diversidad en el análisis y mayor contexto porque son representativos que los mismos “pundits” o comentaristas de siempre.



En Puerto Rico se ve la política como una lucha entre bandos, rojos y azules porque a los demás se ignora. En los análisis no incorporan mujeres. De hecho, hay varias emisoras en las que están proscritas, a pesar de que la población es mayoritariamente mujer y envejeciente. Tampoco le hablan a los millenials ni a los religiosos ni a los LBGTT a menos que se usen como “token”, cuando deberían ser parte natural de la conversación. Más que eso, se centra todo en San Juan como si el resto del país no existiera o no hubiese personas capacitadas para analizar.



Creo que es hora de ser inclusivo. Sólo reclutan a políticos reciclados o a cabilderos que pueden asegurar la estéril controversia. Es hora de ser inclusivo. Tenemos que superar la idea de que el valor del análisis reside en el antagonismo o en el carácter adversativo que, a fin de cuentas, es inútil. Si siguen así, aún sin tener un boicot, cada día tendrán menos credibilidad, menos audiencias y menos anunciantes.



Como dijo  George Washington a unos militares en el 1783: “Si se impide que los hombres expongan su opinión sobre algún tema cuyas consecuencias pudieran ser todo lo graves y alarmantes que pueda sopesar la humanidad, de nada nos sirve la razón; podrá ser eliminada la libertad de expresión y podrán conducirnos mudos y en silencio como ovejas al matadero”.



10 escritos relacionados:






6.      Del morbo y la muerte












No comments:

Post a Comment