Pages

Wednesday, February 1, 2012

La Prensa y Tribunal Supremo


Opino en total libertad. La libertad de espíritu que me caracteriza y que me gana críticas de estadistas, independentistas y populares, es lo que me guía. Por eso sé que mis expresiones de ayer en la sección En Blanco y Negro del programa radial “El Azote” generaron críticas y ataques de algunos amigos periodistas y editores. Sé que no le gustaron a muchos y  que otros no las entendieron, pero digo lo que siento porque no tengo dedos amarrados con nadie y porque sé que estoy en lo cierto.

Dije ayer y reitero hoy que la prensa no está haciendo su trabajo de explicar adecuadamente lo que acontece en el Tribunal Supremo. En ese sentido, no está sirviendo al País.

Tampoco lo han hecho los analistas políticos y comentaristas radiales, con contadas excepciones, porque no han explicado este proceso al país. O sea, que los medios ignoraron este asunto hasta que explotó.

Mientras los telediarios, los periódicos en sus ediciones online y las emisoras radiales seguían con el tema de las condiciones para entregarse del hoy convicto ex legislador Iván Rodríguez Traverso, en una de las ramas del gobierno se cocinaba una crisis que aún hoy la inmensa mayoría del público no entiende.

Y lo peligroso de haber ignorado esta noticia hasta que explotó, es que los medios contribuyen a que el país esté desinformado, a que la gente desconfíe de sus instituciones y vea a todo con cinismo. Esto, a la larga, afecta el sistema democrático de gobierno que se supone que tengamos.

Esa pugna entre los tres jueces que quedan nombrados por distintos gobernantes del Partido Popular vs. los nuevos seis nombrados por el Gobernador Luis Fortuño es, sin duda, la noticia más importante del momento. Y la prensa la venía relegando a segundo o tercer nivel de importancia, con superficialidad y falta de balance.

Aquí los medios no se han atrevido a hablar de frente del problema perpetuo del control partidista en el Tribunal Supremo y no lo dicen de frente por miedo o porque tienen intereses. Ahora le llaman los jueces del Partido Nuevo Progresista, pero ¿y las mayorías del Partido Popular Democrático que siempre dominaron? Tampoco han presentado el macro, no se han conectado todos los hilos o lo que yo suelo llamar, la historia detrás de la historia.


No hay historia

Lo primero es que tenemos que recordar es que esto ha sido una crónica de acciones previamente anunciadas. Se sabía que el PNP nunca había tenido mayoría en el máximo foro judicial como en las otras ramas, la Legislativa y el Ejecutivo. Lo más cercano que tuvo el PNP fue bajo la gobernación de don Luis A. Ferré cuando el PPD le torpedeó el nombramiento de José Rivera Barrera para presidente del Tribunal Supremo en el 1968. Han pasado 43 años y el PNP nunca ha tenido un presidente de ese foro.

Por eso no podemos olvidar cuando en las pasadas elecciones el hoy convicto ex senador del PNP Jorge de Castro Font dijo que si ganaba su partido “esto va a ser banquete total en el Supremo”. Así fue. Hoy el PNP tiene la mayoría que el PPD ostentó desde que se hizo la Constitución.

Pero el hecho de que los PNP sean ahora la mayoría no puede hacernos olvidar que hasta hace poco la visión con la que se impartía la justicia en el país era la del Partido Popular porque fueron los gobernadores populares los que determinaban qué jueces veían los casos, cuáles distribuían los contratos, quiénes manejaban los presupuestos, qué jueces dirigían los tribunales regionales, etc.

Cobertura superficial

Hasta ahora la cobertura de la mayoría de la prensa ha sido superficial. Periodistas y analistas se han concentrado en el dime y direte, siguiendo la tendencia del morbo en la noticia, y reduciendo el tema a la pelea entre jueces del PPD y del PNP. Esto obvia muchos aspectos de la manera en que decide ese tribunal.

Por ejemplo, el hecho de que los tres jueces nombrados por gobernadores del PPD – el presidente Federico Hernández Denton, Anabelle Rodríguez y Liana Fiol Matta – no son un grupo heterogéneo. De hecho, con revisar algunas de sus posturas y opiniones en el pasado se ve que en muchas ocasiones diferían.

Y en el grupo de la nueva mayoría, ¿qué medio ha hablado de las luchas de poder que ya se están desarrollando? ¿Quién sería el presidente del Supremo bajo la nueva mayoría? ¿Sería Pabón o Martínez? ¿A quién impulsa el Senado y a quién la Administración? Eso no lo han dicho y ya hay tensión, pero creo que esto no sale porque la rapidez del ejercicio periodístico actual no le permite a los reporteros cultivar buenas fuentes. Con buenas fuentes en los dos bandos del Supremo, se sabrían muchas noticias que no están trascendiendo.

Lo mismo sucede con la proyección que la prensa hace de la nueva mayoría que los llaman “jueces del PNP”. La mayoría de esos jueces tenían experiencia en la judicatura pero sectores de la prensa los presentan como inexpertos o novatos, creando una percepción pública de que no tienen el temple o la preparación para ser jueces. Para llegar a esta conclusión, deberían presentar y comparar el trasfondo de todos los jueces. Por ejemplo, Hernández Denton tiene una preparación académica indiscutible, así como una experiencia como ex decano o miembro de un gabinete de gobierno, pero eso no se le ha explicado al público.

Otro ejemplo de superficialidad en la cobertura es la falta de seguimiento a la noticia que sacó El Nuevo Día el fin de semana sobre la firma de relaciones públicas A&O del colega Elliot Rivera, quien publicó un comunicado de prensa de los jueces de la nueva mayoría antes de que el mismo fuera emitido por la oficina de comunicaciones de la Oficina de la Administración de Tribunales (OAT) y sin tener contrato con esa dependencia. ¿Por qué no le han dado seguimiento? ¿Es acaso porque no quieren perder algunos contratos con otras agencias de gobierno que esa firma representa? ¿Puede una firma emitir comunicados de entidades que no sean sus clientes? ¿Qué dice la Ley de Relacionistas al respecto?

Llevando este tema un poco más lejos, ¿se ha investigado a la oficina de prensa de la OAT? ¿Cómo trataba esa oficina las noticias de las opiniones de los nuevos jueces? ¿Le daban la misma prioridad que a los jueces del PPD o al presidente Hernández Denton? Estas son algunas preguntas que no se contestan y que demuestran falta de profundidad y balance en la cobertura.

Por otro lado, además de los trasfondos de cada juez, sus posiciones, el rol del presidente del Senado Thomas Rivera Schatz en esta polémica, no mencionan las leyes que se han ido enmendando y los reglamentos que se han ido cambiando que debilitan el poder del Juez Presidente de administrar y presupuestar la OAT.


Esto es una lucha entre la mayoría y el poder

¿Quien tiene el poder real en el Supremo, el presidente o la nueva mayoría? Esta es una pregunta básica que la prensa aún no le busca una contestación.

Más allá de lograr la presidencia del Supremo, y de desestabilizar y presionar para que Hernández Denton se retire – a pesar de que su término vence en el 2014 - ¿qué es lo que hay detrás de todo es tema?

El hecho de que la polémica contra Hernández Denton surgió de una querella radicada por un alguacil (que alega que el juez usó los choferes para su beneficio personal) evidencia que esto es un asunto obrero-patronal. ¿Hay una intención de empujar la sindicación en la rama judicial? ¿Qué medio ha analizado esto?, pregunto yo.

Hernández Denton también está jugando pelota dura. Como desde el Senado ha habido un intento por presionar un residenciamiento – que yo creo que no tienen los votos – la respuesta de Hernández Denton fue la de ir la yugular de Rivera Schatz y por eso nombró a su némesis, el ex Fiscal Especial Independiente, César López para que investigue a sus pares y a él.

Hay que recordar que López tiene la historia de más convicciones de corruptos por casos que llevó el FEI (Víctor Fajardo, Norberto Nieves y otros), que Rivera Schatz trató de desacreditarlo y lo presionó para que renunciara, pero aún antes de renunciar dejó la investigación hecha que le conllevó 18 años de cárcel al alcalde de Vega Baja.

Sin embargo, hasta en la misma página de internet de la OAT se explica que esa oficina puede investigar la conducta impropia del personal de la Rama Judicial, incluso a los jueces y juezas, con excepción de los del Tribunal Supremo. (http://www.ramajudicial.pr/sistema/oat.htm). Una búsqueda periodística reflejaría que la OAT no puede investigar a los jueces del Supremo ni si quiera por una querella por hostigamiento sexual. ¿Qué medio ha explicado eso?

Por eso es que hoy los jueces de la mayoría ordenaron “so pena de desacato” que la OAT dejara sin efecto el contrato a López. Y no sólo eso, sino que opinan que son ellos en pleno los que tienen poder de administrar la Rama Judicial. O sea, esto es una guerra abierta y declarada.

Los jueces de la nueva mayoría crearon una comisión especial para que investigue las razones por que la OAT va a investigar la Rama Judicial. En esa comisión especial compuesta por varias personas, se destaca Gerardo Rodríguez, quien anteriormente estuvo en el controvertible Comité de ASUME que pretendió bajar las pensiones alimentarias de los padres alimentantes – como parte de la campaña iniciada en el Senado -. ¿Qué medio ha traído este detalle para que el país lo sepa?

Polarización mediática

Así las cosas, la polarización que se vive en el país es cada día más evidente en la prensa.

Hernández Denton publica a través de El Nuevo Día sus estrategias y los jueces de la nueva mayoría las suyas a través de El Vocero. El Nuevo Día proyecta como un ejercicio de transparencia el que Hernández Denton contrate a López para investigarse a sí mismo y a sus compañeros, mientras que El Vocero presenta que a los jueces nombrados por el PNP están asumiendo el control que la ley les confiere.

Pero mientras todo esto sucede siguen preguntas sin contestarse, con evidencia clara para que el público entienda:

1.    Hernández Denton pide que se investiguen a todos, requerirá eso una recusación del Juez Presidente?

2.    ¿Quién investiga al Supremo? ¿El Senado o ellos mismos?

3.    ¿Puede un Juez Presidente mandar a investigar a un compañero? Se sabe ya que el pleno no le reconoce esa facultad. ¿Cuál será su próximo paso?

4.    ¿Qué sabe el Juez Presidente sobre alguno de los jueces recién nombrados por Fortuño para arriesgarse a que un ex FEI los investigue? ¿Sobre quién está puesta la mira?

5.    Hernández Denton tiene a su favor aún a su cabildero, quien dirige la campaña de Fortuño, Ángel Cintrón. ¿Será por eso que la posición de Fortaleza y de Justicia ha sido tan distante?

6.    ¿Pretende Hernández Denton crear una situación donde ningún bando pueda avanzar para obligar a sentarse y a buscar consensos? ¿Será posible?

La prensa debe presentar las dos caras de la moneda. Y esto aplica a todos los medios, pero con mayor precisión a la prensa escrita e Internet porque los otros medios usan lo que leen para hacer sus análisis. Si la información publicada es incompleta, en radio y televisión se repiten medias verdades y desinformación, especialmente por parte de analistas.

La prensa tiene que aceptar las veces que los jueces de mayoría PPD fueron injustos y recordárselo al país a la vez que presentan los errores que ahora mismo cometen los de la mayoría del PNP que vienen con sed de venganza.

El fin de la prensa no es crear percepciones o coberturas superficiales que enajenan. Estamos en una crisis social. El narcotráfico, la violencia y la corrupción arropan al país. La Rama Judicial que determina qué jueces verán esos casos, tiene que ser fiscalizada, pero con seriedad y con profundidad.

La democracia funciona si el pueblo está informado para poder tomar sus decisiones. Pero en un sistema en el que la prensa no ejerce su función, en donde las críticas en los medios se hacen sin presentar todos los lados de la moneda o se hacen de acuerdo a las líneas editoriales políticas e ideológicas, se mina la credibilidad y la confianza en las instituciones. Y Puerto Rico no puede seguir perdiendo la confianza, ni en la Rama Judicial y mucho menos, en la prensa.

1 comment:

  1. Sandra, te felicito por este "post". Estás en lo cierto en cuanto a la pobre cobertura de este asunto.

    Yo no entiendo cómo comenzó esta polémica, quien está investigando a quién y cuales son las posibles consecuencias de esta crisis. Nadie ha publicado una cronología de los hechos que explique qué es lo que está pasando.

    Y no sé si es mi impresión, pero como que la prensa llegó a mitad de la película, y empezó a contar la historia a partir de ese punto cuando ya estaba en pleno desarrollo.

    Ana Cacho, Rodriguez Traveso y Rivera Guerra pueden descansar por un rato. Vamos a explicar y analizar las cosas que verdaderamente tienen peso.

    ReplyDelete