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Tuesday, November 22, 2011

Rajoy y Fortuño


Más allá del obvio cambio político que se dio en España hace dos días, la aplastante victoria del Partido Popular sobre el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) presenta una transformación en la opinión pública en la Madre Patria, provocada en parte por la crisis económica, pero también por el uso de los políticos de los medios de comunicación masiva y las redes sociales.

Sería interesante ver si se podría dar unos paralelismos entre lo que pasó allá en España y lo que está sucediendo acá en Puerto Rico con las elecciones que se avecinan. El análisis habría que hacerlo desde el punto de vista de elementos comunes como la proyección, el mensaje, la imagen y la noticia.

Proyección –  La victoria de Rajoy y el PP en España se parece un poco la las elecciones pasadas en Puerto Rico cuando ganó Fortuño. Ambos son conservadores, ambos partidos ganaron arrolladoramente, en ambos hubo una participación electoral menor a la anterior, y en ambos una total aversión del país a votar por el partido que perdió. En Puerto Rico nadie quería saber de Aníbal Acevedo Vilá y muchos no salieron a votar o votaron por Fortuño. En España, J. Rodríguez Zapatero se tuvo que salir y Alfredo Rubalcaba no lo quieren ni para secretario general del PSOE.


El mensaje  - En España, la crisis económica se chupó al PSOE. En eso se basó la campaña del PP y la gente respaldó a Mariano Rajoy. Uno pudiera pensar que algo similar está ocurriendo en Puerto Rico porque la crisis económica ha restado credibilidad al gobierno actual y al gobernador Luis Fortuño. Sin embargo, el mensaje de la oposición del Partido Popular Democrático aún no ha calado ni se han apropiado del tema de la crisis económica en que está sumido el pueblo puertorriqueño. Las expresiones del candidato del PPD, Alejandro García Padilla, aún no han tenido resonancia ni se han cristalizado ante la opinión pública. Pero todavía aquí queda un siglo en tiempo electoral para llegar a noviembre de 2012.

Imagen - Rajoy, a quien siempre se le ha visto en España como un político falto de carisma y aburrido, salió en la noche de las elecciones varias veces a hablar ante el coro de jóvenes que le vitoreaba “somos españoles”. Parecía como si de la noche a la mañana se hubiera transformado en una “celebridad”. Incluso las dos fotos que recorrieron el mundo fueron desde el balcón cuando aceptó la victoria. En una sale rodeado de cuatro mujeres y en otra, besando apasionadamente a su esposa. Esta imagen, que sin duda fue planificada – como ya se dice en España – lo cambió de conservador a  “celebrity”.

Esto de las imágenes es importantísimo. En un mundo donde la gente necesita héroes o  ídolos, en una época donde los políticos están desprestigiados o dónde los “celebrities” son los cocineros, los políticos tienen que tomar esto en consideración. En el caso de Fortuño, su imagen de conservador, padre, tendrá de alguna forma que cambiar para ser un “celebrity” o una figura más accesible porque para las elecciones que se avecinan enfrenta también el reto de la crisis económica. Probablemente el plebiscito además de calentar motores y movilizar electores del PNP, ayude a Fortuño a mejorar su imagen. Habrá que ver cómo responder el PPD a esta estrategia.

Redes sociales – Un elemento importantísimo en las elecciones españolas fue el uso de las redes sociales, especialmente Twitter, y su impacto en el público. Los políticos se aprovecharon de esta herramienta para crear opinión pública. Aquí, eso apenas comienza. La aclaración obligada a hacer aquí es que en España hay una lógica distinta para el uso de esta red.

En España hay una cultura de ‘tuiteros’ distinta a la nuestra. Allá, como está sucediendo en muchos otros países como Egipto o Libia, el acceso a las redes ha provocado movilizaciones sociales y hasta revoluciones. Además, en España hay muchos jóvenes que provocan análisis espinosos. Muchos son periodistas que mueven opinión pública y los políticos tienen que responder. De esto tomó ventaja Rajoy y Rubalcaba hasta tuvo que cerrar su cuenta y cambiar de nombre.

De hecho, la experiencia fue tal que hasta la prensa española reseñó este acontecimiento porque los cibermedios rivalizaron en términos de alcance con los medios tradicionales (radio, prensa y televisión), con la diferencia de que había interacción del público. Explicaban que en las redes sociales se vivió una mezcla de pasión, decepción, alegría, euforia y rabia poco contenida. Los partidarios del PP expresaban su alegría por la mayoría absoluta de Rajoy, mientras que los votantes y simpatizantes del PSOE no podían ocultar su malestar.

Es que estas herramientas han conseguido imponer narraciones alternativas de la marcha del proceso electoral, puntos de vista diferentes a los de los medios y construcciones perfectamente periodísticas elaboradas colectivamente.

En Puerto Rico los políticos apenas usan esta herramienta, en parte por la falta de acceso al mismo, y en parte porque su uso está comenzando a crecer. Por también no se crea un impacto inmediato quizás  porque los periodistas en Puerto Rico se cuidan demasiado. Con excepciones contadísimas, quizás como un Rafael Lenín López o un Benjamín Torres Gotay, la mayoría de los periodistas aquí sólo tuitea de lo que reporta al momento, pero no comenta ni ofrecen análisis. Resta ahora por ver si esto cambia en el plebiscito que se avecina y en las elecciones. Creo que sí cambiará.

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