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Sunday, November 20, 2011

Los hijos de…políticos en los medios noticiosos

Los hijos de políticos y los medios noticiosos. No hay nada nuevo bajo el sol ni es exclusivo de Puerto Rico, pero es inevitable admitir que causan una fascinación en el público, y por ende, atraen ratings.



No. No se me había olvidado este tema, es que no era una de mis prioridades recientes en el análisis, pero aprovecho que esta semana de Acción de Gracias es “lenta” en noticias y lo planteo porque el tema ha vuelto a surgir con el nuevo programa radial de los hermanos Hernández Mayoral en Univisión 580. Ahora que el ex candidato a varios puestos a los que no aspiró, José Alfredo y su hermano, el renunciante senador y amigo Juan Eugenio, están de analistas, la gente comenta si deben o no ocupar el espacio de comunicadores. Algo parecido se discute con hijos de otros políticos, como el caso del amigo Ricky Rosselló en la misma emisora, quien al igual que yo somos panelistas en el programa El Azote de Luis Dávila Colón.

La realidad es que los hijos de los políticos son figuras que atraen público. Ya sea porque en sí son funcionarios electos, como en el caso de Juan Eugenio, o posibles candidatos como Ricky o como José Alfredo una vez lo fue. Como sucede con Sila Marie González o con Melinda Romero, el mero hecho de ser hijos de algún ex gobernador les da un acceso y privilegio  ante la opinión pública que pocos tienen.

Han vivido en el ojo del huracán entre campañas, elecciones, en medio de reuniones importantes. Conocen desde la cuna el mundo del poder. Quizás la imagen más icónica de esta realidad se representa en la historia con una foto del presidente John F. Kennedy en su despacho mientras su hijo, siendo un bebé, jugaba bajo el escritorio.


Es que los hijos de los políticos saben, porque han crecido y vivido en la política, como es el juego en los medios de comunicación. Por eso saben qué hablar, qué comentar o qué no decir para impactar al público, pero también se les ve como posibles extensiones o una conclusión del trabajo o de la opinión o del camino trazado por sus padres. Cuando el público los ve en la calle, los quiere tocar o retratarse con ellos como figuras públicas que son, con una fascinación como si fueran estrellas o artistas de cine.

El acceso y privilegio que tienen los hijos de los políticos ante la opinión pública es algo que no compara con el resto de los mortales a quienes les cuesta trabajo, estudios y la búsqueda de oportunidades ante una competencia feroz en los medios noticiosos. Sin embargo, esto no significa que a los hijos de los políticos sus privilegios no les hayan costado. Por el contrario, no han tenido infancias ni vidas normales, sino públicas, compartiendo sus familias con la política y el gobierno. Cualquier error, los marca de por vida porque se hace público.

Por eso es que sería injusto decir que consiguen el acceso al medio noticioso sólo por ser “hijos de”, restando así sus propios méritos, estudios, trayectorias y experiencias aunque, precisamente, éstas sean resultados de vidas poco normales como “hijos de”. Esa es la ironía de estos casos.

Los periodistas y comunicadores que compiten en espacio con los hijos de políticos tienen esa desventaja y siempre la tendrán. La otra, y quizás más importante, es que al público les gusta oír a los hijos de políticos. O los detestan, pero en sí provocan reacciones precisamente por su abolengo. Creo que por esa razón el programa de los hermanos Hernández Mayoral ha tenido un buen comienzo porque los populares los escuchan al igual que los estadistas a Ricky.

Lo imprescindible en toda esta ecuación es no perder la perspectiva de escuchar sus planteamientos, ver si son inteligentes y analizar si coinciden con sus padres.

Y lo otro, nunca olvidar que esto no es exclusivo a Puerto Rico, por lo que los periodistas tendrán que estar atentos ante esta competencia.

En los Estados Unidos este mismo mes el programa NBC News contrató a Chelsea Clinton – hija del ex presidente Bill Clinton y la actual Secretaria de Estado Hillary Rodham – como analista. Chelsea se convierte así en la tercera “hija de…” en la cadena televisiva ya que la hija del ex presidente George W. Bush, Jenna Bush-Hager, es reportera para el programa mañanero Today, y Meghan McCain, hija del ex candidato presidencial John McCain, es analista de MSNBC. Megan McCain publicó un libro que fue best seller que se titula “Dirty Sexy Politics” y quizás por eso está contratada como analista político.

En el caso de Chelsea, se anunció que será reportera de los programas NBC Nightly News y la revista del reportero Brian Williams Rock Center. En ambos programas, Chelsea, hará reportajes de noticias “positivas”.  No se puede decir que Chelsea no tenga la preparación porque actualmente cursa un doctorado en Oxford University. Sin embargo, imagino que por ser “hijas de” tanto la Clinton como la Bush-Hager, consiguen exclusivas con amigos de la infancia o con personas a las que han tenido acceso toda la vida y a las que para un periodista se les hace más difícil acceder.

En fin, esta tendencia que vemos en Puerto Rico no es única a nuestros medios noticiosos. Resta ahora ver si también comenzarán los hijos de políticos a ocupar los pocos puestos que hay entre los reporteros. Sólo el tiempo dirá.

1 comment:

  1. Son comentaristas o "entertainers", no periodistas serios. Precisamente por sus experiencias infantiles no pueden tener la imparcialidad necesaria para cumplir su función como comunicadores de la noticia. No creo que Chelsea reporte noticias positivas de la familia Bush o de John McCain. No veo a la hija de Romero reportando sobre una obra de Yulín. ¿Han estudiado periodismo? ¿Saben lo que se necesita para ser buen periodista? Lo dudo mucho, ni aquí, ni allá. Zapatero a tus zapatos.

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