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Wednesday, December 17, 2014

Montaje de propaganda: Cuba de Obama y Estados Unidos de Castro

Obama y Castro en el velorio de Mandela.


Cuba y Estados Unidos comienzan a fumar la pipa de la paz gracias al Papa Francisco. Esta noticia que le da vuelta al mundo no es otra cosa que una estrategia bien montada de comunicación y propaganda en ambos países.


La noticia tiene todos los elementos para llamar la atención: dos naciones testarudas que siguen con la Guerra Fría desde hace más de 50 años; un ex militar presidente cubano desesperado por buscar dinero porque sus aliados principales – Venezuela y Rusia- están en precario y a su isla ya casi no le quedan alternativas; un presidente americano en su último cuatrienio, con la popularidad por el piso y  cuyo partido acaba de perder ante los Republicanos en las elecciones más recientes; la necesidad de los americanos caer en gracia con los gobiernos de América Latina;  la urgente necesidad de traer noticias positivas a ambas naciones; la intercesión casi divina del Papa argentino que es la figura del momento a nivel global,  y muchos otros elementos dan a este anuncio un aura de espectacularidad inconfundible. Por eso, sin duda, es la noticia del día en todo el mundo.


Pero, mientras la gente sigue asombrada, con miedo o coraje dependiendo de su ubicación en el espectro político, la verdad del entrelíneas, lo que no se ve en las cámaras de televisión ni se dice de frente, es que ese hito histórico lo sí que demuestra es cómo la verdadera política se da tras bastidores y que lo que mueve al mundo es el dinero.


En materia de derechos civiles y de lo que la normalización de estas relaciones político-económicas representan para los cubanos de la isla y los del exilio, para los americanos de a pie, y para nosotros en Puerto Rico, el posible impacto que esto tendrá en la última colonia americana del ELA, todo apunta a que  la situación seguirá igual o peor.


En la tarde de hoy los gobiernos de Washington y La Habana dieron el primer paso para normalizar sus relaciones tras más de medio siglo de embargo. Casi al unísono, ensayado, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, anunció desde la Casa Blanca una serie de medidas para restablecer las relaciones diplomáticas, sacar a Cuba de la lista de estados que apoyan el terrorismo y facilitar el viaje de los norteamericanos a la isla.  Mientras que en La Habana, el Comandante Raúl Castro Ruz, salía en la televisión y radio cubana a hablar de lo mismo.

El anuncio de que esas décadas de tensiones y hostilidades quedaban atrás se dio momentos después de la liberación en ambos países de presos políticos.  Cuba liberó al “contratista” norteamericano Alan  Gross detenido desde hacía cinco años en La Habana, así como de un agente de inteligencia cuya identidad no ha sido revelada pero que según Washington llevaba 20 años preso en la isla y fue clave para identificar a espías cubanos que operaban en territorio norteamericano. EE UU, a su vez, liberó a tres espías cubanos detenidos en Florida del llamado grupo “Los Cinco”. La Casa Blanca sostenía desde hace años que el caso Gross era la piedra que impedía la normalización de las relaciones. También se anunció que ambas naciones se reunirán en Canadá, y que Obama y Castro participarán en la Cumbre de las Américas que será en abril en Panamá.  Irónicamente del preso político de más años en las cárceles de los Estados Unidos, y cuya liberación el gobierno cubano ha reclamado por años, el puertorriqueño Oscar López, nada se comentó en la prensa internacional.

Poderoso Don Dinero

Es falso e hipócrita decir que no había relaciones entre Cuba y los Estados Unidos.

No se puede decir que el embargo era como una pared entre ambas naciones porque a pesar del mismo, Cuba y los Estados Unidos siempre siguieron teniendo intercambios comerciales. Cuba vendía medicamentos por países intermediarios como Canadá y Estados Unidos vende distintos productos incluyendo alimentos de los agricultores americanos. De hecho, Cuba es un de los primeros 10 mercados de exportación para EEUU y aún con el embargo entran a La Habana más de $1,000 millones de dólares de alimentos.

En Cuba se ha entronizado un sistema que ya desde finales de los 80 llamaban “Fidelismo”, el cual dista de otros sistemas comunistas, y con el paso del tiempo, han intentado adaptarlo para tomar elementos que le han sido exitosos para otros sistemas como el de China y el de Vietnam. El mismo consiste en que el gobierno mantenga su poder en términos sociales, pero permita el flujo de capital. Esto, sin embargo, no toma en consideración las interminables acusaciones y casos de violaciones de derechos civiles que se cometen en esas naciones. En Cuba pasa igual.

El turismo, que es una de las principales industrias en Cuba, desde hace años que se beneficia de los estadounidenses que viajan por terceros países. Ahí, más que Puerto Rico, sería la República Dominicana el país que más se podría afectar porque tienen ofrecimientos similares y atraen al mismo tipo de turista que viajará a Cuba ahora sin las restricciones.

En términos políticos, aunque no existían embajadas como ahora proponen con este anuncio, en La Habana siempre existió la Oficina de la Sección de Intereses de los Estados Unidos mientras que en Washington estaba la Oficina de Intereses de Cuba. Ambas atendían primordialmente los temas de viajeros y otros asuntos muchas veces de espionaje. O sea, no serían embajadores sino funcionarios de los gobiernos, pero era más o menos lo mismo.

La diferencia podría estar en que sí se permita el libre flujo de personas entre naciones, lo que conllevaría cambios importantes en la operación de ambos gobiernos, especialmente Cuba, en materia de visas y pasaportes.

Queda por ver qué posturas toman La Habana y Washington con el tema del narcotráfico en la zona, porque el que sabe de historia reconoce cómo ambas naciones lo han permitido, tolerado, financiado y perseguido, según los intereses particulares y dependiendo del tiempo.

Los republicanos en Washington ya están hablando de que revertirán las sanciones una vez ganen la presidencia. El senador republicano de la Florida, Marco Rubio, quien es cubano, fue una de las primeras voces en criticar el anuncio. Sin embargo, esos 53 años pesan. El exilio ha ido variando en sus posturas y cada vez surgen más voces cubanas alejándose de los discursos de los 60 y pidiendo algún tipo de normalización. A fin de cuentas, no cabe duda de que ni Estados Unidos ni Cuba han ganado con ese embargo: no se ha democratizado Cuba y los hermanos Castro han sobrevivido a 10 presidentes estadounidenses.

Para Obama, la tensión en Cuba era un problema en sus relaciones con el resto de América Latina y la imperante necesidad de los Estados Unidos de ampliar lazos comerciales con potencias económicas como Brasil, por ejemplo.

Enlaces relacionados:
·       El Papa en Cuba: Mis anécdotas de la cobertura http://enblancoynegromedia.blogspot.com/2012/03/el-papa-en-cuba-mis-anecdotas-de-la.html

Nota: Está columna fue.publicada en NotiCel http://noticel.com/blog/170026/montaje-de-propaganda-cuba-de-obama-y-estados-unidos-de-castro.html

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