Periodista independiente en Puerto Rico

Friday, April 13, 2018

Asalto a la cultura

   
Mural por el artista Antonio Torres Martinó que Otoniel Font tapó sin permiso. (Foto publicada en Metro)
(NOTA: Esta columna fue publicada originalmente en NotiCel el 8 de abril de 2018 http://www.noticel.com/opiniones/blogs/en-blanco-y-negro-con-sandra/asalto-a-la-cultura/726108899 . Días después se supo que en la escuela Julia de Burgos en Carolina, que el gobierno le alquiló por $1 dólar al pastor Otoniel Font, borraron un mural que había realizado el artista plástico puertorriqueño Antonio Torres Martinó. La foto delmural que acompaña esta nota fue publicada en el periódico Metro)

“Titi yo quiero pastel de moras”, me dijo un sobrinito hace un tiempo. “¿Pastel de moras? ¿Querrás decir bizcocho de fresas o frambuesas?”, respondí, pensando que ese nene está aprendiendo a hablar un español que no es puertorriqueño. Se la pasa viendo Discovery Kids o el Disney Channel. Entonces caí en cuenta de que vivimos un asalto grande a nuestra cultura. Son varias generaciones las que casi no tienen referentes locales fuera del reggaetón – que si es de aquí – o el rap y ahora el trap, pero Puerto Rico es más que eso.

Mi generación se crió con Pacheco y el tío Nobel, que ninguno era de aquí, pero había otras alternativas de programación local. Nos veíamos en las novelas, en programas de comedia y hasta las traducciones de muñequitos eran a lo puertorriqueño. Ahora no. Ahora el mensaje es que sin tetas no hay paraíso, que triunfa quien sea el señor de los cielos o se crea narco, y que no se habla, sino que mejor se grita, como hacen en el show de la Dra. Polo. ¡Y después se quejan de que hay bullying en las escuelas, si eso es lo que ven los niños y adolescentes cuando llegan a sus casas! Pero yo nunca he visto a los moralistas haciendo un piquete para que pongan esos programas en otros horarios más adecuados.

No es que antes fuera mejor, ya que había mucho prejuicio, pero por lo menos los referentes eran más nuestros. Se desarrollaba toda una cultura popular que desde hace como 10 años la hemos perdido con una rapidez y un silencio ensordecedor.

Thursday, April 12, 2018

Los 13 años de Dr. Shopper

Gilberto Arvelo, Dr. Shopper, denuncia un fraude. (Foto Primera Hora)

¿Quién diría que un día como hoy hace 13 años comenzó a trabajar el primer defensor de los consumidores en Puerto Rico, el Dr. Shopper?  Es difícil imaginar que un ciudadano que se cansó de los abusos, empezara a sacar cara por los demás, y de paso traería innovación en los medios informativos y ayudaría a que el público se convirtiera en consumidores inteligentes. Pero ha sido así. Por eso hoy, 13 años más tarde, otros productos como Telemundo Responde y la Shoppinista, le emulan y siguen sus pasos. La diferencia es que Dr. Shopper es un individuo, no un proyecto amplio con staff e investigadores.

Gilberto Arvelo era un reconocido publicista, dueño de la agencia Arvelo Advertising que en la década del 90 tenía muchos clientes en las categorías de automóviles, dealers, supermercados y otros. Venía de una larga trayectoria en la publicidad, habiendo trabajado en prestigiosas agencias como FCB, y Lintas. Él estudió un MBA y siguió estudios a nivel local y en otras islas del Caribe, y fue profesor en la Escuela de Comunicación Pública de la Universidad de Puerto Rico.

Arvelo se dio cuenta de que había una necesidad de educar a la gente para que se convirtieran en lo que llama “consumidores inteligentes”, que supieran qué comprar y qué exigir al momento de la compra. Más que nada, entendía que agencias del gobierno como el Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO), la Oficina de Instituciones Financieras (OCIF), la Junta Reglamentadora de las Telecomunicaciones (JRT) no protegen ni educan al consumidor y que hace falta que los medios se enfoquen en llenar esa necesidad.

Friday, April 6, 2018

Efectos secundarios



El anuncio de la segunda ronda de cierre de escuelas es como volver a darle al país una cucharada de la medicina amarga, pero esta vez, no están conscientes de los efectos secundarios.

Si hay un indicador de que Puerto Rico se está vaciando, es el anuncio de ayer de que cerrarán 283 planteles educativos adicionales a las casi 300 instituciones educativas públicas cerradas durante en el año 2017. Si hace unos años en Puerto Rico había casi 1,500 escuelas públicas, esto significa que han bajado en casi un 40% el universo de planteles. La pregunta es: ¿cómo esto impacta a nivel de población? ¿Tendremos 40% menos gente en la isla y el gobierno no lo quiere decir? ¿Por qué?

Hoy todo el mundo habla del impacto de los cierres en los niños, en los maestros que quedarán desempleados y en las comunidades afectadas dónde están esas 283 escuelas, pero pocos hablan de los efectos secundarios de esos cierres.  Quien más calla es el sector privado, que es el que más se afectará. Así que menciono aquí Los 12 efectos secundarios inmediatos de los que nadie quiere hablar:

6 de abril de 2018 (Poema)


Educación.

Salud.

Cultura.

Empleos.

Economía.

Ambiente.

Deportes.

Electricidad.

Comunicación.

Niños y viejos.

Mujeres.

Animales.

Deuda.

Ya no estamos bajo asedio.

Estamos bajo ataque.

Son unos canallas.

Somos unos pendejos porque lo permitimos.

Wednesday, April 4, 2018

Feeling blue



(NOTA: Este escrito fue publicado originalmente en NotiCel el 1ro de abril de 2018 - http://www.noticel.com/opiniones/blogs/en-blanco-y-negro-con-sandra/feeling-blue/723177234 )

“İQué muchos puertorriqueños se están mudando a Miami y qué distintos son! Son bien conservadores, y esto va a tener un impacto en la política de aquí que no se ha analizado lo suficiente”, me comentó hace unos días el presidente de la Asociación de Periodistas del estado de la Florida, Pedro González.

Yo andaba por Miami, participando como una de las oradoras del Trigésimo quinto Taller Anual para Periodistas y Editores que organiza la Universidad Internacional de la Florida (FIU) y en el que participaron sobre una centena de periodistas estadounidenses, latinoamericanos y estudiantes de periodismo de esa universidad. Fui invitada a hablar sobre el rol social de la radio durante los desastres naturales y la responsabilidad de la prensa en la cobertura, y entre varios temas, enfoqué mi disertación en la magia que se logró en Wapa Radio durante aquellos primeros días tras el huracán María.

Para mi sorpresa, muchos periodistas estadounidenses se me acercaban para hablar de su preocupación por la magnitud de la rapidez de la migración y lo poco preparados que están algunas ciudades para recibir a tantos puertorriqueños. En el caso de Miami, la preocupación también está por el impacto político que tendrá para comunidades establecidas allí hace tiempo como son los cubanos y venezolanos. Recordemos que algunas elecciones de medio término se acercan.

Entre las preocupaciones se destaca el hecho de antes los boricuas eran más liberales y tendían a ser demócratas, pero quizás por la crisis que han vivido aquí, ahora son más conservadores, pro-estadidad y tienden a favorecer políticas republicanas de gobierno. La pregunta que más me hacían era: Si los que se van de Puerto Rico fueron los que llevaron al actual gobierno al poder, ¿qué va a pasar en las próximas elecciones en Puerto Rico y en la Florida?  No hallé respuesta real para darles a esos colegas periodistas más allá de decir que habría que esperar a ver qué sucede.

Y yo me pregunto: ¿Será que no ven la estadidad como una realidad cercana en la isla y por eso se van, o será porque no soportan más la corrupción y la falta de oportunidades en la isla y por eso son más conservadores cuando llegan a la Florida? ¿Será que no caben en Orlando por eso optan por Miami y otros lugares? Todavía no sé cuáles son las respuestas.

Pedro no fue el único experimentado periodista que me hizo una pregunta parecida. Al menos otros cinco editores y periodistas estadounidenses se preguntaban por qué no se habla en profundidad sobre el impacto de esa migración tan rápida y masiva hacia otras ciudades en la Florida, más allá de Orlando. Después de todo, desde hace más de una década la ciudad de Orlando se disputa con Nueva York ser el municipio #79 de Puerto Rico. Cientos de boricuas de la isla y de estados del norte habían puesto su mira en la vecindad del Reino Mágico de Disney y llevaban mudándose allí desde hacía tiempo. Actualmente, 5.4 millones de puertorriqueños viven en Estados Unidos. De ellos, 1,08 millones viven en Nueva York y 1,06 en Florida, principalmente en el área central de Orlando.

Desde 2006 hasta 2016 más de medio millón de puertorriqueños emigraron a Estados Unidos por razones económicas, lo que ya había reducido la población local en 14%, a 3.4 millones de personas. Pero después del huracán María la crisis de refugiados tras la catástrofe sigue sin precedentes.

El año pasado un estudio del Centro de Estudios Puertorriqueños de Hunter College de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) reveló que la población de Puerto Rico se reducirá otro 14%, a 2.9 millones de habitantes de aquí a 2019 debido al éxodo de los que huyen de las limitaciones que dejó el huracán. El estudio estimó que entre 114,000 y 213,000 puertorriqueños abandonarán la isla anualmente a consecuencia del huracán María.

Esas impresionantes cifras siguen subiendo, y cuando se cumplieron los seis meses del huracán María, ese mismo Centro en Hunter College sacó otros dos estudios basados en la cantidad de niños matriculados en los distritos escolares alrededor de los Estados Unidos para estimar una proyección de los patrones de emigración. Estos revelaron que más de 135,000 boricuas se han mudado tras el paso del huracán a Florida, New York, Connecticut, Massachusetts, Pennsylvania, New Jersey, e Illinois. En las escuelas en Florida registraron sobre 5% de aumento en las matrículas de estudiantes puertorriqueños.

El prestigioso antropólogo puertorriqueño que lleva años como profesor en la FIU, Jorge Duany, desde hace tiempo viene alertando sobre las repercusiones que este patrón migratorio tendrá sobre Puerto Rico. Incluso ha dicho que puede comprarse con Haití tras el terremoto de 2010 o con Cuba durante el Período Especial de la década del 1990, después de la caída del Muro de Berlín y el colapso de la Unión Soviética, dado el profundo grado de precariedad, miseria y sufrimiento que experimentaron esas sociedades.

Todo eso tiene unas serias implicaciones sobre la isla que poco se discuten, y cuando se hace, es de manera superficial como, si se quisiera tapar el cielo con la mano.

En mayo, el Centro de Hunter College tendrá su tercera conferencia  para analizar el impacto de esa migración. O sea, volvemos a ver que allá ya hay preocupación, y mientras eso pasa, aquí seguimos con la pelea chiquita.  Con la politiquería y los embustes del gobierno actual que está igual que el anterior.

De hecho, nuestros políticos no quieren tocar el tema ni con una vara larga porque es obvio que, entre otras cosas, representa menos votos para ellos porque son menos electores. Por lo tanto, significa menos oportunidades de recaudar dinero. Pero es mucho más que eso.

La información que tengo es que en mayo, cuando termine el presente semestre escolar, la emigración será sin precedentes. Esto será porque muchas familias estaban esperando a ver si esto mejoraba, pero con las políticas impuestas, la recesión económica, el vaivén de la reforma laboral, y los cierres de escuelas y traslados de maestros, no hay otra opción sino irse a buscar oportunidades fuera de aquí. También se anticipa que viene una gran crisis hipotecaria en el verano, cuando se cumplen las extensiones en los plazos de las moratorias de pago tras el huracán. De eso, tampoco se habla.

Me consta que esta emigración a pasar. En la última semana me he enterado de al menos ocho familias cercanas que se van. Una prima mía, por ejemplo, después de ser maestra por 14 años en una escuela, recibió la noticia de que es excedente y la movieron a otra comunidad a pesar de los reclamos de padres y estudiantes. Ella tiene de otras dos hermanas que ya viven fuera y está considerándolo. A la esposa de un primo le pasó lo mismo. Fue maestra por casi 13 años en una escuela de Guaynabo y la movieron a Caguas porque es excedente, y como su esposo lleva 7 meses desempleado, ya planifican la mudanza. 

Esos son sólo dos ejemplos. Familias enteras que se rompen, se dividen y se van. Gente joven, en edades productivas, que se educaron y que aportan al fisco aquí, se van a aportar en otras partes su conocimiento, experiencia y sus impuestos. Dejan atrás casas, escuelas, familias. Allá caen bien con la política de Trump de darle empleos a los americanos y cerrarles el paso a los inmigrantes. Como los puertorriqueños tenemos la ciudadanía, rápido podemos llegar a donde sea a trabajar y a ganar mucho más que en la isla. El reto es que acá vaciamos este archipiélago y los problemas se incrementan.

Más allá del cierre de escuelas y la baja drástica en el mercado de bienes raíces, la salida masiva de tanta gente de Puerto Rico representa el envejecimiento de la población para el que no estamos preparados, el aumento de las tasas de dependencia, y lo que es peor, menos gente para aportar al erario con sus impuestos sobre sus ingresos y consumo. O sea, no vale ningún plan fiscal que presente el gobierno o la Junta de Control Fiscal si hay menos gente para pagar. No nos damos cuenta de que esta despoblación será uno de los mayores escollos para la recuperación económica de la isla.

Cuando volvía de Miami y miré por la ventana del avión, divisaba cientos de toldos azules que todavía son los techos de las casas que sobrevivieron el huracán. Miraba el cielo azul, los toldos azules, el avión de Jet Blue, y pensaba que ese color nos arropa. El partido azul nos gobierna, y como dicen los americanos, por la crisis en la isla “we all feel blue”. Entonces recordé lo que dijo una vez el autor del Mago de Oz, L. Frank Baum: “Whenever I feel blue. I start breathing again”.



REFERENCIAS

1.       Foro de periodistas y editores Florida International University, En Blanco y Negro con Sandra (blog)


2.       Estimates Post-Hurricane María Exodus, Center for Puerto Rican Studies Hunter College, City University of New York


3.       Report estimates more than 135,000 Puerto Ricans have relocated to US in six months after hurricane María, Center for Puerto Rican Studies Hunter College, City University of New York


4.       La población de Puerto Rico se reducirá 14% por desastre tras huracán, El Nuevo Diario


5.       Conference Puerto Ricans Diaspora Summit III, Center for Puerto Rican Studies Hunter College, City University of New York



Friday, March 30, 2018

Foro de periodistas y editores Florida International University



MIAMI, Florida; 27 y 28 de marzo de 2018 - Esta semana fui invitada por la Facultad de Periodismo de la Florida International University (FIU) a participar como oradora en el Trigésimo quinto Taller Anual para Periodistas y Editores. Esto fue en Miami.

El foro estaba dirigido para una centena de periodistas estadounidenses, unos 60 Latinoamericanos y muchos estudiantes de maestría de la FIU. El tema era el Cambio Climático y el rol de los medios informativos ante los desastres naturales recientes como los huracanes Harvey, Irma, María, y otros eventos como sequías, deslaves e inundaciones.

Mr. Ñemerson


Figura de cera de Uncle Sam en el museo Madame Tussauds en Washington, D.C.

(NOTA: Esta fue la columna publicada originalmente en NotiCel el domingo, 25 de marzo de 2018 - http://www.noticel.com/opiniones/blogs/en-blanco-y-negro-con-sandra/mr-emerson/720219743)

A nadie le cabe la menor duda. Mr. Ñemerson habló fuerte y claro. El pueblo ya sabe que nos esperan tiempos de austeridad porque siguen llegando las distintas versiones del Mr. Ñemerson, uno tras otro, a implementarlo. Por más que el gobierno de Ricardo Rosselló trate de maquillarlo, ya nadie le cree. Ni aquí ni en Washington, donde otros emisarios de tal Mr. Ñemerson revelan lo que está pasando en Puerto Rico ante la prensa americana y hasta en subcomités del Congreso. Todo es una estrategia de percepción vs. realidad. Rosselló dice una cosa, pero la realidad es lo que ordena Mr. Ñemerson.

Percepción: Rosselló dice que gobierna. Realidad: Mr. Ñemerson es el que ordena.

Percepción: Rosselló hace nombramientos. Realidad:  Mr. Ñemerson es el que manda.

Percepción: Rosselló implementa recortes para impulsar la economía. Realidad: Mr. Ñemerson condiciona las ayudas y los préstamos.

Son muchos los nombres que asume el Mr. Ñemerson: Donahue. Jaresko. Swain. Keleher. Pesquera. Dean. Higgins. Carrión tres palitos, como le dice Luis Dávila Colón. Pa’lo que falta, que venga Mr. Ñemerson a gobernar. Todos vienen desde afuera y todos responden en realidad a su amo que ni remotamente es el gobernador.  Por eso esta semana se siguió el plan que trazó el Mr. Ñemerson y que Rosselló decía en la campaña que era su Plan para Puerto Rico. Le dieron al pueblo otra cucharada más del veneno que una vez llamaron medicina amarga, y el pueblo está en brote. Como saben que la gente está molesta, le echaron la culpa a la Junta de Control Fiscal, los representantes de Mr. Ñemerson.

Cero bono de Navidad, siete días de vacaciones y siete días por enfermedad, se elimina la Ley 80 y el despido injustificado, unido a las alzas en luz, comida y costo de vida, tienen a esa masa de personas que viven con el salario mínimo federal temblando. 

6 meses mordiéndonos la lengua



(NOTA: Esta fue la columna publicada originalmente en NotiCel el domingo, 18 de marzo de 2018 al cumplirse los seis meses del paso del huracán María por Puerto Rico - http://www.noticel.com/opiniones/blogs/en-blanco-y-negro-con-sandra/6-meses-mordindonos-la-lengua/717290687)

El día que Donald Trump nos tiró con un rollo de papel toalla, había que responder su desplante mandándolo a las ventas de ese sitio tan emblemático al sureste de África. El gobierno aquí tenía dos opciones: darse a respetar o morderse la lengua. El gobierno se dobló, y Trump marcó lo que iba a suceder. Trazó cuál iba a ser su forma de bregar con nosotros los puertorriqueños, que era tratarnos a patadas.

El pueblo esperaba que el Gobernador Ricardo Rosselló le dijera “Don’t push it”, como hizo su padre a los americanos en otro momento histórico, pero no. Decidió morderse la lengua. Y ese acto simbólico de asumir sumiso lo que digan, se replica en el pueblo. Si el pueblo ve a sus líderes mordiéndose la lengua, imita esa conducta porque no hay de otra. Si el que tiene poder, está con miedo, ¿qué puede hacer el que no lo tiene? Ese efecto en cadena se nota en estos seis meses después del huracán María.

Rosselló ha estado errático desde entonces, y el pueblo se muerde la lengua. Por seis largos meses llevamos aguantando, o más bien, sobreviviendo, para no mandar a ese sitio que queremos a los ineptos que han manejado esta crisis. Por ineptos no me refiero únicamente a los dirigentes dde Energía Eléctrica o de Manejo de Emergencias, Salud, Educación y otras agencias. Hablo también de los insensibles invisibles del gobierno federal. Esos que no dan cara pero nos matan a cuchillo de palo por la espalda, permitiendo que continúe la jauja de contratos y la botadera de dinero, o haciéndose de la vista larga ante casi 200 días sin luz, o más de 130 carjackings en un mes. 

Friday, March 23, 2018

Escuela Altinencia del Valle, Toa Baja



Esta mañana en la Escuela Altinencia del Valle, en Toa Baja, volví a confirmar lo maravillosos que son los maestros puertorriqueños cuando su compromiso es sacar a los niños hacia adelante. Lo corroboré, y me consta que no fui la única. Sé que el primerísimo actor que es orgullo de Puerto Rico en todo el mundo, Modesto Lacén, también lo vio.


Niños vivos, curiosos, inteligentes. De carcajadas sonoras y preguntas tajantes, buscando aprender de todo, como esponjas. Absorbiendo lo que ven en su entorno. Pocos materiales, pero había abundancia de compromiso en sus maestros. Eso sí había de sobra.  Los maestros se afanaban por inculcarles a esos niños el deseo de enterarse de las cosas más allá del salón de clases. Esos maestros son el motor de la escuela, y su vocación docente se demuestra en la forma en que logran capturar esas mentes infantiles para dotarlas del deseo de aprender, aún en escasez y ante las más duras condiciones.

Hoy Modesto y yo tuvimos el honor de visitar esta escuela elemental e intermedia, que ubica en el Barrio Campanilla en Toa Baja. 

Thursday, March 22, 2018

COPU se lo buscó

Escuela de Comunicación Pública de la Universidad de Puerto Rico (Foto publicada en Primera Hora)

 La acreditación y el futuro de la Escuela de Comunicación Pública (COPU) de la Universidad de Puerto Rico se tambalea. Hace seis meses el huracán María destruyó el edificio y ahora las clases están desperdigadas por todo el campus de Río Piedras, denunciaron varios profesores en una rueda de prensa.

Lo que no admitieron fue su grado de culpa en ese desbarajuste. El problema de COPU, en gran medida, responde a su inmovilismo y obsolescencia. En ese sentido, el actual caos ellos mismos se lo buscaron.

No es que los profesores de COPU quisieran ver el edificio destruido. El problema es que por sus acciones y omisiones de los últimos 20 años, permitieron que eso pasara. 

Por años en COPU prevaleció el favoritismo y los grupos. Es lo que se conoce como las “piñas”, en las que algunos están más pendientes a sus intereses personales que al bien colectivo. Por eso le daban puestos, permanencias y beneficios a los escogidos, pero los profesores más jóvenes, los que no eran del grupo, los que venían de la publicidad y de las relaciones públicas a nivel profesional, o los que no se prestaban para para ese juego, tenían sólo tres alternativas: 1) Se quedaban durante años dando clases y trabajando a tiempo parcial con la esperanza de algún día conseguir permanencia como docentes; 2) se frustraban al ver que otros sin experiencia conseguían permanencia como catedráticos, y; 3) se tenían que ir hasta de la Universidad. En este último grupo hay decenas de profesores que ahora triunfan en universidades privadas aquí, y fuera de Puerto Rico.

En el ínterin, COPU siguió limitando la diversidad de criterios, se fue quedando atrás, y cada vez más obsoleta ante las realidades cambiantes en el campo de la comunicación. Vamos a los hechos.

Friday, March 16, 2018

Premios Nacionales del Instituto de Literatura Puertorriqueña a las Mejores obras de Literatura y Periodismo


Premios Nacionales del Instituto de Literatura Puertorriqueña a las mejores obras de literature y periodismo

Roberto Ramos Perea ya puede dar fe de que soy una llorona cuando me emociono de verdad. Los que me conocen bien, saben que es así. Lloro de alegría. Cuando algo totalmente inesperado y bueno me sucede, reacciono así y no puedo contenerme. Lloro y me río. Un estudio de la Universidad de Yale dice que esto le pasa a la gente que se siente desbordada por emociones fuertemente positivas, y que, de esa forma, se recupera la tranquilidad. Yo diría, que así es que paso el susto.

Ese excepcional dramaturgo, uno de los mejores que ha dado este país, me conmovió de una manera indescriptible y totalmente sorpresiva, cuando me envió un mensaje de texto que yo no entendí. Juraba que me “texteaba” acerca del chat aquél de los políticos en WhatsApp, pero él me escribió: “No, es del premio”. Menos entendí. Entonces hablamos por teléfono y ahí fue que supe.

Roberto me llamó para informarme que yo recibiría uno de los Premios Nacionales del Instituto de Literatura Puertorriqueña, a las mejores obras de literatura y periodismo publicadas en este país. Pensar que se premiaba lo mejor de la literatura en nuestro país, me tiene todavía elevada.

Específicamente me conferían el premio Bolívar Pagán por mis escritos – ensayos y columnas de opinión – que fueron publicadas en el diario digital NotiCel durante el 2016, año mismo en que recopilé casi todas esas obras en mi primer libro “En Blanco y Negro con Sandra”.  Esa noticia me la dio hace unas semanas, y anoche fue la ceremonia de premiación, en el Ateneo de Puerto Rico. Todavía estoy desconcertada por ese honor.


Thursday, March 15, 2018

Con la bata puesta y las marchas anti armas


¿Por qué hoy nadie habla de lo que es noticia de primera plana y titular principal en todos medios noticiosos en los Estados Unidos? Me refiero a las marchas por el control de las armas que llevaron a cabo jóvenes en casi todos los puntos cardinales de la nación americana. Quiero tus respuestas para iniciar este diálogo.

Wednesday, March 14, 2018

Pijuán

De izquierda a derecho el comediante Chente Ydrach, la comunicadora Ada Jitza Cortés, el psiquiatra Alfonso Madrid, Pijuán Piñero, Edward Delgado, y yo.

Vídeo: https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=1394411100704052&id=100004055262238
En medio de esas tenebrosas noches después del huracán María, cuando casi todo Puerto Rico estaba a oscuras y lo único que se escuchaba en gran parte del país era Wapa Radio, Pijuán le hizo uno de los mejores regalos al pueblo puertorriqueño. Le pedí si podía ir a tocar su piano un ratito, a ver si alegrábamos a la gente que llamaba llorando en esas interminables noches de dolor, y no me dejó ni terminar. Rápido me dijo que si, y llegó con su amigo, el extraordinario cantante Edward Delgado.

Esa noche yo tenía de invitado también al comediante Chente Ydrach, así que tener a un millenial junto a un baby boomer parecía raro, pero fue unas de las veladas más alegres que he vivido en mucho tiempo. La necesitaba y la necesitaba la gente. La música y la alegría llegaron a cada rincón de Puerto Rico, y la gente llamaba una tras otra, dando las gracias.

Así recordaré siempre al maestro Pijúan Piñero. Colaborador, alegre, trascendiendo generaciones, viviendo y sintiendo cada nota musical en su ser, y transmitiéndolo así al pueblo. Siempre le estaré agradecida a la vida por haberme permitido gozar junto a él en esas noches oscuras después del huracán.

Por eso cuando esta tarde supe de su partida, la noticia me jamaqueó tan fuerte. Después de un día tan duro, con tanta noticia negativa con el tema de la educación y la política en este país, lo menos que esperaba era recibir el aviso de que él se había ido. Es irónico porque no soy de su edad, pero siempre lo escuchaba.