El miércoles publiqué una columna en Noticel titulada "F" por Fortaleza y supe que en la Mansión Ejecutiva hubo confusión, miedo y mucha molestia. Cuentan que hay miedo a que se señalen a los que están cometiendo errores garrafales en la proyección pública de los jefes en la Mansión Ejecutiva. Yo no mencioné nombres, pero si me cucan, lo hago y quedarán mal.
Calma. Pero les aclaro algo para que no se confundan. Mis críticas fueron a esos asesores, ayudantes, 'canblowers' y otros personajes ineptos, mediocres, imbéciles y sin capacidad, que son los que verdaderamente están haciendo lucir mal a la Primera Dama Beatriz, y al propio Gobernador Ricardo Rosselló. Con sus actos le hacen daño porque abonan que se de una proyección negativa que desluce el trabajo que ese matrimonio prometió y dice que intenta hacer, dirigiendo el país.
Pero no todos en La Fortaleza caen en esa categoría. Yo saco a algunos que son buenos y su trabajo habla por sí solo, aunque los que son ineptos se sienten amenazados y siempre tratan de echarles sombras. Sin embargo, la verdad es diáfana. Cualquiera que mire y evalúe la proyección del Gobernador, de la Primera Dama, del Secretario de la Gobernación, del Secretario de Asuntos Públicos y así sucesivamente, podrá llegar a sus propias conclusiones en torno a quién sirve y quien no.
Me reitero en que la Primera Dama Beatriz Rosselló logró desarrollar y mantiene una excelente proyección, pero esa imagen no se hace de un día a otro. Toma tiempo. Ahí es que se nota la pericia profesional de tener a una verdadera relacionista con experiencia a su lado. Si no me cree, piense y recuerde cómo se proyectaba a Beatriz Rosselló. Recuerde lo que decían de ella y cómo su imagen ha ido cambiando y mejorando en los últimos dos años, hasta llegar ahora a ser Primera Dama con una imagen diáfana. De los demás personajes, evalúe usted lector.