NOTA: Esta columna fue publicada para NotiCel el 30 de diciembre de 2015http://www.noticel.com/blog/184900/lo-que-dejo-el-2015-mutacion-en-los-medios-y-el-periodismo.html
Los medios están mutando y el ejercicio del
periodismo en Puerto Rico se transforma. Cambios, cierres, despidos masivos,
traslados, ventanas obligadas de retiro, relocalizaciones, emigración. Muerte
del periodismo como se conocía. Aumento de lo “light”, el escándalo y el chisme. Proliferación del amiguismo, la
censura y el temor. Líneas editoriales matizadas por el poder de ventas o de la
política. Cansancio, miedo y resignación. Esas, en esencia, son las principales
tendencias que deja el año 2015 al periodismo y los medios de comunicación en
Puerto Rico.
Ya en la recta final de un año que sin duda ha
sido uno de los ciclos más difíciles para el periodismo y los medios de
comunicación en el país en décadas, vale la pena hacer un breve recuento de lo
que pasó en este sector. El 2015 ha sido, sin lugar a dudas, un año de
profundas mutaciones en el periodismo puertorriqueño en términos de la
práctica, del ejercicio del oficio, la limitación de oportunidades y los cambios
drásticos en la industria.
Es imperativo para todos los puertorriqueños y
los que viven en este archipiélago que reflexionen sobre el estado de los
medios de comunicación, porque como consumidores de medios que somos – y actores en otras instancias- se supone que el
público pueda realizar un análisis crítico de lo que le transmiten por
televisión, radio, prensa escrita, anuncios externos, cine y por la Internet.
El público debería poder entender cuando le
manipulan la verdad, cuando ocultan cosas, cuando enfatizan en ciertos temas y
obvian otros, y más que nada, preguntar los porqués. ¿A qué se debe esto? ¿Cómo
esto nos afecta? ¿Los medios presentan lo que el pueblo verdaderamente quiere y
necesita o sólo lo que los anunciantes, los dueños de los medios, los centros
de poder y gobiernos impulsan? A veces los temas importantes o noticias que
podrían ser positivas muchas veces se obvian, porque las agendas de las
empresas mediáticas son otras, que muchas veces pasan inadvertidas.
Sucede que la sociedad puertorriqueña está tan
adoctrinada a no cuestionar, que muchas veces acepta lo que se le ofrece sin
muchas preguntas ni cuestionamientos. Y al que cuestiona, señala o critica, los
medios tradicionales usan todo su mollero para tratar de descartarlos, pensando
que con eso no existen. El problema es
que el mundo cambió y hay otros vehículos informativos que les dan en la cara
y, en ocasiones haciendo un mejor periodismo, más atrevido y con mayor
contexto, los hacen quedar mal.