Un agente del Servicio Secreto resultó herido al interceptar al atacante, identificado como un residente de California de 31 años. El presidente resultó ileso y el sospechoso ya está bajo custodia federal.
| Presunto atacante en la Cena de Corresponsales (Servicios Combinados) |
Publicado en Substack
Por Sandra D. Rodríguez Cotto
Un intento de magnicidio interrumpió la noche de este sábado la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA). El presidente Donald Trump, la primera dama Melania Trump y el vicepresidente JD Vance, entre otros jefes del gobierno de Estados Unidos, fueron evacuados de emergencia del Hotel Washington Hilton luego de que un sujeto abriera fuego cerca del área de magnetómetros. Según confirmaron el FBI y el Servicio Secreto, el sospechoso fue detenido tras un breve enfrentamiento.
El ataque ocurrió aproximadamente a las 8:40 p.m. (hora local), justo cuando comenzaba el servicio de la cena. Como era de esperarse en el evento, el salón estaba lleno de periodistas, por lo que la noticia trascendió de inmediato. Testigos informaron a la prensa haber escuchado entre cinco y ocho disparos provenientes del área de seguridad externa al salón principal.
Dentro del recinto, la escena fue de caos absoluto. Periodistas y celebridades en traje de gala se refugiaron bajo las mesas mientras agentes tácticos con armas largas tomaban posiciones en el estrado donde momentos antes se encontraba el mandatario. "Vi republicanos, demócratas e independientes unidos en ese momento de miedo; fue algo impactante", declaró Trump más tarde.
Momentos en que protegen a Trump, tras los disparos
Sobre el sospechoso e investigaciones en curso
Fuentes policiales citadas por The Associated
Press y CNN han identificado al detenido como Cole Tomas Allen, de
31 años y residente de Torrance, California. El individuo habría intentado
burlar el cerco de seguridad con múltiples armas, antes de ser neutralizado.
Un agente del Servicio Secreto recibió un impacto
de bala a corta distancia, pero se salvó gracias a su chaleco antibalas. El
presidente confirmó en una conferencia de prensa posterior desde la Casa Blanca
que el oficial se encuentra "en excelente estado de ánimo". Al momento
el nombre del agente no ha sido dado a conocer.
A través de su red Truth Social, Trump
elogió la "valentía y rapidez" de las fuerzas del orden. Aunque
inicialmente sugirió que la cena continuaría, por protocolo de seguridad el
evento fue cancelado. El mandatario prometió repetir la gala en un plazo de 30
días: "La haremos más grande y mejor. No vamos a dejar que nadie se
apodere de nuestra sociedad".
Era la primera vez que Trump asistía a la cena de corresponsales como presidente en su segundo mandato presidencial.
Durante
su mensaje, Trump trazó un paralelo con los atentados sufridos durante su
campaña: “Esta no es la primera vez en los últimos años que nuestra república
fue atacada por un aspirante a asesino”, afirmó, en clara referencia a los
incidentes de Butler, Pensilvania, y Palm Beach, Florida.
Reveló que intentó quedarse en el lugar, pero fue evacuado por protocolo, y elogió la unidad que observó en la sala antes del incidente: “Vi republicanos, demócratas, independientes, conservadores, liberales y progresistas. En cierta forma fue algo muy hermoso”.
El valor
histórico de la Cena de Corresponsales
El atentado ocurre en un clima de fricción sin precedentes entre el Ejecutivo y el cuarto poder. En meses recientes, la administración de Trump ha endurecido su postura mediante la revocación de credenciales a reporteros críticos, demandas judiciales contra grandes cadenas de noticias y una restricción severa del flujo informativo en el Pentágono.
Este ataque en la Cena de Corresponsales —un evento que el mandatario ha boicoteado en el pasado y que sus críticos ven como un último reducto de rendición de cuentas pública— pone de relieve la fragilidad de la libertad de prensa en un entorno de polarización extrema.
Para muchos analistas políticos, el hecho de que la violencia irrumpiera precisamente en esta gala simboliza la crisis institucional que enfrenta el país, donde el espacio para el diálogo entre el gobierno y los medios parece haberse reducido a una zona de conflicto.
Para analistas políticos, el hecho de que la violencia irrumpiera en la Cena de Corresponsales —un evento que data de 1921 y que simboliza la Primera Enmienda— es
Otros ataques a presidentes en la historia de EE. UU.
Este incidente se suma a una violenta cronología de atentados contra mandatarios estadounidenses en la historia del país:
- Abraham Lincoln (1865): Asesinado por John Wilkes Booth.
- James A. Garfield (1881): Herido de muerte por un buscador de
cargos públicos.
- William McKinley (1901): Asesinado por un anarquista en Nueva
York.
- John F. Kennedy (1963): Asesinado durante un desfile en Dallas,
Texas.
- Ronald Reagan (1981): Sobrevivió a un disparo en el pecho,
irónicamente, a la salida de este mismo hotel, el Washington Hilton.
- Donald Trump (2024): Sobrevivió a un intento de asesinato en Butler, Pensilvania, y a un segundo complot en su club de golf en Florida.
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