La joven artista puertorriqueña presenta en la galería Unknown Society una exhibición cargada de simbolismos que la consolida como una de las creadoras más potentes del panorama artístico local
Imagínese que usted es un niño y entra a un
área de juegos en un parque. Buscará disfrutar de columpios, sube y baja,
juegos de tic-tac-toe y ábacos. Como cualquier niño, le dan deseos de salir
corriendo a jugar, pero la cuestión es que usted es adulto y los juegos son
piezas escultóricas, gigantes, hechas en barros de diferentes lugares de Puerto
Rico. Rápidamente uno reflexiona sobre la tierra, nuestra tierra lo que hacemos
con ella.
Eso es lo que sucede cuando usted, entra a una
galería de arte donde el piso entero está cubierto de barro traído desde San
Lorenzo, Gurabo y otros lugares del país. Así de fuerte es la impresión que
deja el trabajo de una talentosa artista puertorriqueña que juega con la tierra
y la memoria como un acto político. Se trata de la artista multifacética
Yamileth Flores Reyes y su exhibición titulada “Entre la tierra y la
memoria”, que se inaugura en la galería Unknown Society en
Bayamón.
Hay que ir a vivir esa experiencia. Todo el que va a verla tiene que concluir que Flores Reyes es una de esas pocas voces que emergen con una fuerza, coherencia y profundidad únicas en el arte contemporáneo puertorriqueño. Esta muestra, cargada de simbolismo y materia viva, la consolida como una de las creadoras más potentes del panorama artístico local contemporáneo.
