(NOTA: Esta columna fue la primera del 2018 en NotiCel. Se publicó el 2 de enero -
http://www.noticel.com/opiniones/calidad-de-vida/680570333 )
Con el nuevo año muchos se estarán planteando la idea de irse de Puerto Rico a buscar una mejor calidad de vida. Calidad de vida. Esa es la idea, el sueño que a veces se logra encontrar y muchas más no. La mayoría de los que se van de aquí nunca la encuentran, porque no se les hace real a menos que cambien sus metas. Otros, fingen tenerla, pero si se miran bien, tienen que admitir que no la encontraron nunca.
¿Y qué es calidad de
vida para los puertorriqueños? El otro día conversaba con mi amigo Bernardo y
su esposa y los tres coincidimos en que, para ciertas personas, se reduce a
tener dinero, comida y tranquilidad. Para muchos significa guiar por carreteras
lisas sin cráteres, como las que hay en los grandes expresos en los Estados
Unidos, y llevar a sus hijos a escuelas lindas con facilidades modernas. Para
otros es tener trabajo y no escuchar tiros a lo lejos. O no tener que hacer
filas de horas largas para encontrar gasolina como le pasa a los viequenses, o
simplemente tener electricidad, algo que todavía hoy carece más de la mitad de
la población puertorriqueña. Pero si miramos bien vemos otras realidades.
Si calidad de vida
representa tener que dejar de ser lo que se es, pues entonces, esa calidad
de vida no es para mí.








