Tras 26 años guardada, la comunidad artística activa una petición en Change.org y exige instalar la icónica escultura en el zaguán para el que fue diseñada. Antonio Martorell y sobre 15 artistas se unen al reclamo desmontando las excusas oficiales del museo

Cómo la obra "Borinqueña" debe verse en el MAPR
Por Sandra D. Rodríguez Cotto
Veintiséis años. Ese es el tiempo que
"Borinquen" - una mujer taína sentada en un dujo que escucha el mar a
través de un caracol - lleva esperando a que el Museo de Arte de Puerto Rico
(MAPR) le abra la puerta.
Es una inmensa escultura de hierro que fue concebida
para el zaguán de entrada como la pieza central de bienvenida al museo. Estaba
en los planos, se reforzó el piso con una columna para sostenerla y se diseñó
una iluminación cenital para ella. Pero nunca la dejaron entrar. La pregunta
que queda es ¿por qué no?
Pero ahora, el reclamo cultural se ha convertido
en un movimiento activo impulsado por plataformas como All
About Art y el junte de la comunidad artística. Una petición
formal en la plataforma Change.org
(accede
a la petición aquí), dirigida a la Junta de Síndicos del museo y promovida
por la Dra. Adlín Ríos Rigau, recoge firmas bajo la consigna y etiqueta Justicia
para Borinquen y el hashtag #TodosSomosBorinquen.
La campaña suma también una contundente carta
firmada por el maestro Antonio Martorell y 17 artistas más del programa de arte
comisionado original, en la que le exigen a la Junta que restituya la obra
"al lugar para el cual fue creada". Incluye además hasta una canción que se creo
para denunciar este desagravio.
No fue posible una reacción de los portavoces del Museo de Puerto Rico, pero a través de los anos nunca han querido ubicar la pieza donde se diseñó que iba.