Anoche un contingente de la Policía y el brazo cuasi-militar del Departamento de Salud, encabezado por Jesús Hernández, finalmente arrestaron al matrimonio que se atrincheró en Caguas en protesta por la política pública del Covid-19. En el ínterin, el gobierno hizo un “show of force” al estilo de gobiernos totalitarios como hace ahora mismo Ortega en Nicaragua o Maduro en Venezuela contra sus opositores, que arrestan a los que protestan. Pero en Puerto Rico los que protestan, se desquitan con la prensa. Al final, pierde el pueblo y gana el gobierno.
Con el
espectáculo de idiotez que hicieron esos que protestaban anoche en Caguas cayeron
más bajo que lo que denuncian del gobierno. Agredir a los periodistas les resta
cualquier vestigio de credibilidad a sus reclamos porque son tan o más violentos
que el mismo aparato represivo del gobierno. Agredieron a la periodista Wildalis Sepúlveda
de Telemundo, a Manuel Crespo de TeleOnce y a otros que simplemente hacían su
trabajo de informar al pueblo lo que acontecía.
Entiendo que la gente, especialmente los antivacunas, están frustrados porque el gobierno los pisotea y los mismos medios no les dan foro, pero eso es el deseo y la prerrogativa de esos negocios mediáticos. El mensaje debe llevarse de manera inteligente y con respeto. Para salvajismo tenemos de sobra con la corrupción gubernamental.


