Este es el escenario que vive el mercado laboral en Puerto Rico, que no es distinto al de los Estados Unidos. Allá también hay serios problemas para conseguir mano de obra, ahora que poco a poco vamos todos moviéndonos y esperamos salir de la pandemia.
El problema es que acá en Puerto Rico, siguen con las mismas actitudes negativas, y tanto el gobierno y como los empresarios no se dan cuenta que ellos mismos han fomentado esa actitud que ahora critican entre sus empleados. Los trabajadores puertorriqueños, como está pasando en los Estados Unidos, exigen una democratización de la fuerza laboral.
Esto no se trata de sindicatos ni de políticas de derecha o de izquierda. Se trata de que, si el empresario o patrono tienen ganancias, el empleado también quiere y exige mejores condiciones de vida, empezando por un mejor salario mínimo.

