Sin discusión pública anoche se aprobó medida que usurpa poderes a médicos y permitirá a enfermeros practicantes recetar, beneficia a cadenas de farmacias
En la oscuridad de la noche, sin prensa presente
para fiscalizar y ante el cierre de la sesión legislativa, senadores del Partido
Nuevo Progresista y el Partido Popular Democrático, cambiaron el estado de
derecho y la práctica de la medicina en Puerto Rico. Aprobaron una medida que
le usurpa poderes a los doctores, cuya carrera en medicina requiere al menos de
12 años de estudios, y les otorga a enfermeros practicantes el derecho de
recetar medicamentos.
El Proyecto del Senado 1390 de la autoría de los senadores Thomas Rivera Schatz, del PNP y del presidente senatorial José Luis Dalmau, del PPD, es parte de una serie de medidas que vienen gestándose desde agosto para beneficiar a las cadenas de farmacias Walgreens, CVS y otros que aportan económicamente a las campañas de los políticos, pero afectan el funcionamiento de la salud, tal y como hemos venido reportando hace meses en este medio.
La medida aprobada anoche enmienda varios artículos en la Ley de Farmacia de Puerto Rico (Ley 247-2004) para incluir la figura de “Nurse practitioner” o “Enfermero practicante” como prescribiente autorizado para expedir recetas. La excusa que argumentan es que hay pocos médicos en el país, aunque diversos sectores de la salud, como médicos, tecnólogos, Asociación de Laboratorios y otros, llevan meses advirtiendo que esta es una estrategia para ganarle nuevos negocios a cadenas privadas de farmacias y a las aseguradoras.



