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| Estudio de Redes Sociales del SME 2017 hecho por Estudios Técnicos |
(NOTA: Esta columna fue publicada originalmente en Noticel el 22 de abril de 2018, http://www.noticel.com/opiniones/blogs/en-blanco-y-negro-con-sandra/provocadores-en-las-redes/732385382)
Hace tiempo identifiqué una categoría de
personas en las redes sociales que son los que anticipan los temas mucho antes
que empiece su discusión ante la opinión pública. Yo los llamo, los provocadores.
Y esta semana tenían las manos llenas, porque
mucho de lo que ocurrió lo han venido adelantando hace tiempo en sus grupos y
círculos en Facebook y Twitter, antes de que se fueran noticia o temas en el
ciclo noticioso de los medios tradicionales. Un apagón masivo jamaqueó a un pueblo ya
traumatizado por los meses sin luz, y el impacto de un Higgins ausente. La
Junta aprobó el Plan Fiscal que augura tiempos bien duros, Yulín es una de las
100 más influyentes de Time, Rivera Schatz abrió su oficina en Washington, hubo
dos partidos de las Grandes Ligas, y el Gobernador se tomó fotos llevándole
piña colada a los narradores. Y mientras siguen los nervios por los cierres de
escuelas, todavía no dicen cuánto pagará Otoniel Font por reparar el mural que
vandalizó en la escuela que le dieron por un peso, y el Arzobispo de San Juan cogió
su “agüita” por ofrecerse a mediar con el gobierno, pero callar ante sus líos
de pensionados católicos.
Los provocadores llevaban semanas – y algunos
meses – hablando de estos temas a nivel de la base. Después de los
provocadores, entonces llegan los “influencers” (influyentes), los
comentaristas y periodistas, los políticos y otras figuras públicas. Así es el
proceso de comunicación.
Es importante identificar este proceso para
evaluar el contexto de cómo es que se crea y elabora toda una narrativa de los
temas ante la opinión pública. Sólo así se puede responder adecuadamente a los
mismos. Entre los investigadores de comunicación, relaciones públicas, e
incluso hasta de antropología, es fundamental identificar a esos “early adopters” o los pioneros antes de
que se establezcan tendencias. Esto es básico al momento de desarrollar
estrategias tanto de comunicación como de propaganda.
Algunos llamados expertos en mercadeo
erradamente los confunden con los “influencers”, pero son dos cosas bien
distintas. Los influyentes son queridos o admirados por legiones de personas
que identifican atributos en ellos. Por eso son atractivos para anunciantes y
marcas, y por eso tienen masas de “followers”
(seguidores). Los provocadores en cambio provocan reacciones viscerales. O los
aman o los odian, nada entremedio, pero sí son respetados por grupos más
pequeños que suelen incluir a otros provocadores y a muchos “influencers”.

