“De cualquier
malla, sale un ratón, oye, de cualquier malla”, entonaba Cheo Feliciano en uno de sus tantos
éxitos en la época de oro de la salsa. Así como el ratón daña todo lo que coge
y lo destruye, por poco algunos miembros de la prensa hicieron lo mismo esta
mañana en la desesperada cobertura noticiosa en la que se afanaban por ser los
primeros en reportar el desgraciado accidente de uno de los grandes de nuestra
música.
En el análisis de la cobertura mediática de la muerte
de Cheo se vio el morbo, la falta de trasfondo y la dejadez de muchos medios
locales en todo su macabro esplendor. Eso contrastó también con los esfuerzos
genuinos de varios medios y periodistas que abordaron el asunto con seriedad,
con respeto al dolor humano y lo que representa esta pérdida para su familia y
para el país. Como si eso fuera poco, fueron las redes sociales las que
sirvieron de altoparlante para repetir y ampliar tanto para lo bueno como para
lo más malo en la cobertura noticiosa.

