En unas elecciones cerradas y con menos
electores hábiles para votar, cualquier voto puede hacer la diferencia. Pero hay
un importante segmento de la población puertorriqueña al que no le hacen caso. Los
que no cuentan son los cientos de miles de inmigrantes que habitan en este
archipiélago que es Puerto Rico y para las elecciones del 3 de noviembre 2020
podrían decidir quién gane o quién pierda.