(NOTA: Esta columna fue publicada originalmente en NotiCel el 10 de agosto de 2016 - http://www.noticel.com/blog/193605/embarraos-en-el-pnp.html)
Hay miedo en el PNP. Aunque lo nieguen, está ahí. Es una verdad
irrefutable que se confirma en la narrativa, el lenguaje no verbal y la
proyección pública del liderato estadista. Como saben que las encuestas
internas y las de los populares están reflejando un cambio de actitudes
entre los votantes, los líderes novoprogresistas lucen preocupados. Y en
parte por eso volvieron a sacar a la figura del patriota José Celso
Barbosa para proyectar la unidad, pero la imagen no es consistente con
sus actos. No fue el símbolo de un movimiento sino que lo usaron otra
vez de “token”.
La encuesta interna más reciente del Partido Nuevo Progresista,
según mostraron el lunes tres de los principales líderes, pone a Ricky
Rosselló y Jennifer González arrasando. Apunta a que el Partido Popular
Democrático perderá 35 escaños en la Cámara, los ocho distritos
senatoriales y sobre 50 alcaldías. Los números internos les reflejan que
los electores promedio están realmente hartos con el gobierno popular
de Alejandro García Padilla y traspasan esa molestia a la figura de
David Bernier.
Sin embargo, una encuesta reciente que se
circuló entre cinco alcaldes del PNP y a la que también tuvimos acceso,
desmiente esas cifras y confirma los números que están rondando al
interior del PPD, que son completamente distintos.
