El concierto junto a la Orquesta Sinfónica demostró una vez más que ese lazo de amor que tiene el pueblo de Puerto Rico con uno de sus más grandes artistas internacionales es indisoluble
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| Concierto Ricky Martin Sinfónico (Foto SRC) |
Dicen que no hay
lugar como el hogar, y eso quedó demostrado una vez más cuando el pueblo de Puerto
Rico le entregó su corazón al astro internacional que regresó a cantar en casa,
Ricky Martin. Por más de dos horas y media miles de personas
abarrotaron el Coliseo de Puerto Rico para cantar y bailar sin parar todas y
cada una de las canciones que interpretó el cantante junto a la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico, demostrando que ese idilio
entre pueblo y artista es indisoluble.
La realidad es que
fue uno de los conciertos más esperados en todo el verano. No había una silla
vacía de esquina a esquina en el Coliseo que estaba repleto de personas de distintas
generaciones. Madres e hijos, abuelos, adolescentes y muchas personas mayores,
pero la inmensa mayoría en el público eran contemporáneos con el cantante.
Personas que, como crecieron con él, se conocían todas sus canciones y las
entonaban.
Este concierto fue distinto, entre tantos otros que Martin ha hecho en su patria a lo largo de su vida. En esta ocasión estaba acompañado de una de las mejores orquestas de toda América Latina, la grandiosa Orquesta Sinfónica de Puerto Rico y eso se notó en la profundidad de las melodías, la impecable sonoridad, la diversidad de ritmos y la acústica. Los 70 virtuosos músicos sinfónicos fueron dirigidos por el maestro Ángel “Cucco” Peña, y con ellos estaban otros siete músicos de la banda que suele acompañar a Martin, dirigida por el maestro David Cabrera.



