No había querido comentar de este tema hasta tanto no hablara con Johanna, cosa que hice hace par de horas. De entrada, expreso mi absoluta solidaridad con ella. Es mi amiga y lo que hicieron estos estudiantes universitarios fue una puercada. Johanna es una gloria en nuestro país y se ha ganado el respeto por una vida de excelencia profesional. No fue ignorancia de su parte, ni orgullo de parte de ella como reclaman. Fue una puercada de esos estudiantes que manchan a la Universidad del Sagrado Corazón y a tantos estudiantes decentes que buscan prepararse allí.
La universidad tenía que reaccionar porque ellos tienen responsabilidad vicaria, pero tiraron al medio a la profesora como implicando que fue “culpable” de tener estudiantes tan antiéticos y mediocres. Eso también luce mal. Lo cierto es que esos estudiantes violaron todos los cánones de la decencia y de la ética periodística al no hacer la entrevista según acordado, al faltarle el respeto a la entrevistada y encima, enviarle el vídeo al excremento humano ese que sale por televisión, y que lo único que hace es daño al país.