Periodista independiente en Puerto Rico

Tuesday, August 2, 2011

It didn’t come


Note. This part of my love for "flash fiction" although is based on a true story. I wrote it yesterday.


It didn’t come

The anticipation was increasing in her by the minute. Almost felt as an arousal. A state of heightened physiological activity that made her heart beat a little faster, the pupils dilated and her body in tension. The newsroom was cold, as usual, only getting warm when the bright lights were on.

She kept moving side to side on her desk, flipping buttons on her remote control from her own station to The Weather Channel. Her computer screen showed the first of many contradictions surrounding the phenomenon that would change her entire mood throughout the day. The National Weather Service was waiting for the storm to turn into a cyclone, but the Hurricane Center said quite the opposite.

This is my time of the year, though the meteorologist.

Friday, July 29, 2011

Relacionistas vs. periodistas, en mi experiencia

Es respuesta a este artículo http://blog.commpro.biz/prcafe/media-relations/pr-degree-or-newsroom-experience-theres-no-debate-journalists-make-the-best-pr-people/#.Ti1LxbGW7l4.facebook me puse a redactar algo de mi experiencia como ex reportera y actual relacionista...

Relacionistas vs. periodistas

Si bien es cierto que colgué esta nota porque me pareció cierta – idea que aún comparto con la autora – no es menos cierto que coincido con la autora primordialmente en el hecho de que ambas tenemos un contexto del campo del periodismo ya que ejercimos como tal y las destrezas que adquirimos allí nos han ayudado a desempeñarnos mejor como relacionistas.

El venir del periodismo, en mi caso, me ha ayudado a comunicarle a los clientes las necesidades del periodista porque las viví. De esa forma, no me verán promoviendo “mondogos” de cosas que no son pertinentes o noticiosas como desgraciadamente, hacen muchos en el campo de las relaciones públicas y por eso los periodistas los ven con excepticismo.

Sin embargo, aclaro que no suscribo, de hecho, me opongo a la noción de que todos los relacionistas que antes fueron reporteros o periodistas son los mejores en el campo de las relaciones públicas.

Como bien mencionan, donde quiera se cuecen habas.

“Maripily es noticia”: así opinan los periodistas


(Nota: Este artículo fue publicado en 80 Grados.net el 29 de julio de 2011)

A propósito de la celebración de la Semana de la Prensa se me ocurre tratar uno de los temas que con mayor insistencia acapara las primeras planas de periódicos, se hace noticia del momento en foros cibernéticos y domina los ratings en televisión y radio este año: Maripily.

¿Es o no noticia? ¿Por qué cada cosa que hace esta modelo-“divorcee”-empresaria-madre-reina de las cirugías estéticas-presentadora de TV- ex de Alomar, es noticia? ¿Por qué despierta la atención y el interés de todos?

Wednesday, July 6, 2011

Casey Anthony y Ana Cacho: dos casos mediáticos y dos crímenes impunes





Boquiabiertos y avergonzados quedaron la inmensa mayoría de los periodistas y analistas en los medios noticiosos en los Estados Unidos con el veredicto de no culpable ayer de Casey Anthony en el sonado caso por la muerte de su hijita de dos años Caylee. A la madre la habían acusado y linchado en la hoguera de la opinión pública, pero salió “no culpable”.

Y rápidamente acá en Puerto Rico recordamos que tenemos un caso similar con el atroz asesinato del niño Lorenzo González Cacho, con el cual sectores de la prensa y los medios de comunicación han llegado a conclusiones, apuntando y enjuiciado públicamente a su madre, Ana Cacho, quien aún no ha sido acusada.

¿Quién en verdad es el o la culpable?, se preguntan en el caso de Caylee al igual que el del niño Lorenzo. ¿Quién los mató? ¿Quién tronchó las vidas de dos angelitos mientras sus sendas madres seguían su vida normal y hasta se iban de fiesta como se ha reportado en ambos casos? ¿Es culpable la prensa de promover el que se llegue a conclusiones y de hacer su propio veredicto de ambas madres sin tener la evidencia presentada? ¿Han sido los medios noticiosos lo que promueven que se olvide el precepto de lo que es duda razonable?

En cierto sentido, sí. Los medios noticiosos, especialmente en la televisión, los asesores de comunicación y relacionistas de ambas familias en los dos casos han fomentado el circo mediático que se formó. Pero también el público es culpable por aceptar como verdad irrefutable lo que se cubre en los medios sin cuestionarlo, pensando en que la prensa es infalible o que publica siempre el 100% de la verdad, sin tener toda la información o descartando ángulos de la misma.

En ambos casos son muchas las similitudes: Pruebas circunstanciales y aparente trabajo mediocre de la fiscalía. Uso excesivo de los elementos emocionales en lugar de elementos racionales del caso. La contratación y despido constante de relacionistas públicos por parte de las familias y de las madres de los niños muertos, que necesitaban ese asesoramiento ante la avalancha de peticiones de entrevistas y camarógrafos frente a sus casas. Cobertura excesiva en los medios, especialmente en la televisión que a diario generaba “ratings” con ambos casos. Búsqueda y referencia constante al pasado sórdido de ambas madres, especialmente su afinidad por las fiestas. Aparición de otros personajes ligados a la historia, como el caso de detectives privados o hermanos molestos. Abuelas de carácter fuerte que la prensa presenta como “villanas”, como fue el caso de Cindy Anthony allá y de Ivette González acá. Cambio constante de abogados de defensa por parte de las acusadas. Pobre proyección mediática de la defensa en ambos casos. Apariencia de que las autoridades no investigaron bien los casos y no tenían evidencia, lo que ya fue comprobado en el caso de Casey Anthony, y que en el caso de Ana Cacho se cuestiona debido al hecho de que aún no se radican acusaciones. En fin, son esas y muchas más las similitudes.

“No puedes acusar a alguien hasta que esa persona no tenga su día en corte”, dijo, muy sabiamente el abogado de Casey Anthony, de origen puertorriqueño, José Báez, a quien la prensa americana criticó hasta la saciedad, rayando en el prejuicio ya que siempre lo catalogaban de abogado inexperto, seguido del mote de “hispano”.

En ese sentido, Báez dijo la pura verdad. Ya analistas y comunicólogos en los Estados Unidos coinciden en que el caso de Casey Anthony la prensa siguió el modelo de cobertura del caso de O.J. Simpson, y se dejó guiar por apreciaciones sin tener evidencia contundente.

El tribunal de la opinión pública no perdona que una madre no informe de inmediato que no sabe de su hija, y menos, que lo haga un mes más tarde. Tampoco perdona que se hallaran huellas de cloroformo y un alegado olor a descomposición humana en el baúl de su carro. Ni el hecho de que en varias ocasiones se corroboró que mintió. Ni las búsquedas de información por Internet que apuntaban a un asesinato, aunque luego, la abuela dijo en corte que fue ella la que hizo esas búsquedas. Para la prensa, Casey Anthony era la asesina.

Tampoco hubo un verdadero periodismo investigativo, sino más bien, especulativo. En los programas de televisión nunca se cuestionó la falta de evidencia que sustentara las alegaciones, y se centraron en demonizar a la madre. En parte, el circo mediático también lo fomentaron analistas como Nancy Grace de CNN o la abogada Greta Van Susteren de Fox, que noche tras noche asumieron e hicieron al público asumir que Casey Anthony era culpable. Anoche se reportó, por ejemplo, que Nancy Grace comenzó a criticar a todo el mundo y, con sorna, dijo que no le sorprendería si esta madre empieza a vender su historia para publicarla en libros o en una película.

Aquí en Puerto Rico sucede algo parecido con el caso del niño Lorenzo. Por un lado, si no fuera por la cobertura mediática diaria de programas como el de SuperXclusivo, este caso se habría olvidado como tantos otros casos de asesinatos en la Isla, porque son ellos los que han mantenido viva la noticia que la prensa se ha visto obligada a seguir. Es por este programa que mucha gente ya da por sentado que Ana Cacho es la culpable, y por eso cuestionan la lentitud de Justicia por no radicarle cargos. Sin embargo, por los comentarios que se vierten allí o en otros programas – como el de Dando Candela que suele usar la familia de Ana Cacho para expresarse – se ha convertido una tragedia de la vida real que es la muerte de un niño en su propia casa, en prácticamente una telenovela diaria, de la que el público recibe pequeños datos pero mucha especulación, insinuaciones y sorna. ¿No somos acaso los espectadores parte del circo que esperamos a diario el nuevo ángulo de este caso?

En ambos casos, tanto en el de Ana Cacho así como en el de Casey Anthony, la prensa en términos generales ha fallado en no presentar los dos lados de la historia. Allá los reporteros entendieron o le creyeron los ángulos de la fiscalía y no a la defensa. Acá, la prensa tradicional comenzó más o menos igual, pero se han cuidado de no especular al nivel que hizo la norteamericana. Las especulaciones en el caso de Ana Cacho, vienen más bien de otros programas, no de la prensa regular, o de la estrategia mediática que usan los familiares del niño Lorenzo para proyectarse.

Allá la prensa tiene la experiencia del caso de O.J. Simpson que salió no culpable en el proceso criminal, a pesar de que para los medios, él fue el asesino. Acá, hay muchos otros casos, algunos bien recientes. Uno es el del ex senador Héctor Martínez y del empresario Juan Bravo, en el que la prensa y los analistas, en su inmensa mayoría alegaron e hicieron creer al público que no había caso y que saldrían inocentes. Por eso la sorpresa cuando bajó el veredicto de culpabilidad. El otro caso reciente fue el del ex legislador Luis Farinacci, a quien un jurado exoneró en el caso de violencia doméstica que incoó su aún esposa Liza Yajaira Rivera. La prensa pensaba que el ex legislador, expulsado por sus pares, era culpable, pero un jurado opinó lo contrario.

Es por eso que la prensa y los medios noticiosos deben actuar con cautela en los casos judiciales, especialmente en aquellos de naturaleza criminal. Se deben cubrir ambos lados de la moneda y basar la cobertura en la evidencia. En fin, relatar los hechos tal y como acontecen sin adornos, ni especulaciones.

¿Y cuál es la evidencia? En el caso de Casey Anthony era circunstancial y no se probó más allá de duda razonable. En el caso del niño Lorenzo, la prueba forense corrobora que fue asesinado, pero aún no hay acusaciones.

Desde el punto de vista de las relaciones públicas, son muchos los ángulos con los que también uno se puede acercar a ambos casos.

En el caso de Casey Anthony, la fiscalía se proyectó adecuadamente a los medios y logró convencerlos de su mensaje de que era inocente, aún sin tener evidencia. La defensa prácticamente calló. Optaron por defenderse en corte. Esto fue un riesgo calculado ya que hoy día parece que los casos se pueden ganar en los foros judiciales, pero perderse ante los foros de la opinión pública.

Acá, la manera en que la familia de Ana Cacho ha recurrido a los medios para dar entrevistas a ciertos medios en las que controlan las preguntas que se le formulan, y el uso de relacionistas para proyectar una imagen, también será materia amplia de discusión y análisis, porque han sentado pautas en la manera en que se trabaja la imagen en estos casos, desde el punto de vista de relaciones públicas. La forma en que cuidan su apariencia y su “look” cada vez que salen en cámara, es muestra de eso.

Otro ángulo que salta a la vista en materia de relaciones públicas, es el tema de la reputación. La reputación es una percepción que se tiene desde el exterior de la persona o individuo, y de sus cualidades. La reputación, en materia de relaciones públicas, se establece bajo cinco elementos fundamentales: la percepción que se tiene de esa persona; la actuación de esa persona en el pasado; las expectativas de futuro de ese individuo; la admiración o desprecio que despierta; y la comparación con otros. En ese sentido, pregunto, ¿podrá salvarse la reputación de Casey Anthony allá o la de Ana Cacho acá cuando pase el tiempo? Eso, sólo el tiempo lo dirá.

Es fácil odiar a una persona que se acuse de maltratar a un niño, pero hay que tener cuidado de que la evidencia demuestre lo contrario.

Y mientras todo eso sucede y el tiempo adjudica claridad a los procesos, quedan dos crímenes impunes y dos niñitos asesinados.

Thursday, June 9, 2011

Los periodistas de televisión y su cabello: mi historia… (casi toda)


























Se supone que los periodistas de televisión luzcan impecables.

Junto a las destrezas periodísticas y reporteriles, deben ser expertos en maquillaje y peinado para transmitir una imagen pulida ante las cámaras. Por eso a los presentadores o como le dicen en Puerto Rico, “anclas”, (por usar un anglicismo del término del inglés “anchor”), les pagan miles o millones de dólares, si es que se trata de personalidades en las cadenas televisivas en los Estados Unidos.

El cabello es parte esencial de su imagen. Se buscan cabellos pulidos con blower y plancha porque lucen mejor en cámara. Por eso es común el recorte tipo paje, y aunque ahora el pelo largo está de moda, siempre lucen mejor cortes al hombro, en el caso de las mujeres.

Wednesday, June 8, 2011

El sexo nubla a los políticos




Parece que el sexo aturde a los políticos.

En estos días, los casos de políticos caídos en desgracia por problemas de índole sexual abundan.

Así está el representante demócrata de Nueva York Anthony Weiner quien tuvo que aceptar que envió fotos de su pelvis y otras de contenido sexual más escandalosas a seis mujeres por la red social Twitter. Él lo negó por 10 días a la prensa e incluso llegó a decirle a una reportera de CNN este fin de semana que le habían robado o “haqueado” su cuenta de Twitter. Ahora piden su cabeza hasta los mismos de su partido, sin importar que su esposa sea ayudante de Hillary Clinton en el Departamento de Estado.

Tuesday, June 7, 2011

Bienvenido Míster Marshall: La visita de Obama a Puerto Rico


La visita que el presidente de los Estados Unidos Barak Obama planifica hacer a Puerto Rico la próxima semana, me recuerda la película española “Bienvenido Mr. Marshall”.

Como en la obra maestra del cine español que dirigió Luis García Berlanga, la brevedad es la clave en la próxima visita de Obama a Puerto Rico. Y aquí, como sucede en la trama de la película española de la década del 50, todo el mundo se prepara para recibir al presidente estadounidense.

La película se basa en un pequeño pueblo español, Villar del Río, que se prepara para recibir la presunta visita de los estadounidenses en pleno plan de ayuda al desarrollo. El pueblo ve una oportunidad y toda la vida social comienza a girar en torno a los norteamericanos. Todo el mundo en el pueblo se preparó para la visita del Míster Marshall, cuyo vehículo pasó corriendo sin detenerse por el pueblo. Dejó a todos – cura, boticario, alcalde, y el pueblo en general, atónitos.

Aquí, con Obama, parece que podría suceder lo mismo.

Tuesday, May 31, 2011

Héroes y antihéroes en los medios



José Juan Barea y Antonio Soto, alias “El Chuchin”. Parecen nombres que no se relacionan entre sí, pero, con mirar las noticias que difunden los medios noticiosos en esta semana, notamos que hay un elemento común, una especie de hilo conductor que los une inexorablemente: pertenecen a la lista de los que hacen la noticia porque son noticia. Son algunos de nuestros ‘héroes’ o ‘antihéroes’.

Son las algunas de las personalidades que exaltamos en los medios noticiosos y porque generan fascinación tanto entre periodistas como entre el público televidente, lector, radioescucha o cibernauta, por hazañas diversas.

Barea ha mantenido a los puertorriqueños pendientes a la final de la NBA, ofreciendo una dosis de noticia positiva que tanta falta hace. Pero esta tendencia no es nueva. Lo mismo lo fue en su momento Félix “Tito” Trinidad, Wilfredo Gómez y tantos otros destacados atletas del patio.

Son esos los verdaderos héroes que necesitan la prensa para vender sus periódicos y la televisión para mantener sus ratings. También son los que logran alegrar la mente del público de a pie, del que no tiene trabajo o el que la crisis económica lo tiene trasquilado. Sus proezas en el baloncesto son indiscutibles, pero me pregunto, ¿se le hará un recibimiento con caravanas como se le hacían a Tito Trinidad? ¿Verdad que hace falta esta noticia porque hace tiempo que en Puerto Rico no hay uno de esos eventos?

Mientras que también llega el Chuchin. El senador, como en su momento lo fue ex alcalde de Cataño, El Amolao y el incumbente de Canóvanas, Chemo Jones (Chemo Soto), son figuras que vienen a la política más que nada a divertir, cuando en realidad lo que dan es rabia. Divierten y mantienen a la gente enajenada con sus sandeces hasta que meten la pata como le pasó hoy al Chuchín cuando admitió en vivo por radio, que le regalaron un lujoso auto Bentley, pero luego dijo que era de él y cuando se dio cuenta de la cantidad de violaciones de ley, dijo que lo piensa devolver.

¿Exalta la prensa a ambas figuras? Se supone que un héroe sea un paladín. Un ídolo. Alguien glorioso o insigne. Sin mucha duda, Barea llena esos requisitos. El Chuchin, por su parte, es más bien un antihéroe. En el folclore que ciertos medios noticiosos locales quiere destacar, se le ha dado tanto realce al Cuchín que se hace difícil hacer una fiscalización efectiva de sus ejecutorias, porque siempre que se piensa en él, llega a la mente la idea del relajo. Un chiste. El senador se presentó como adivino, espiritista y brujo, un ser con su propia escala de valores, pero que ahora tiene que responder a las dudas sobre su proceder.

En ese sentido, la prensa tiene un rol importante en la forma en que el público mira a los objetos de la noticia. Ya sea sutilmente o poderosamente, es la prensa y son los medios noticiosos los que definen la manera en que el público forma su visión de mundo.

Estudiosos de la comunicación a nivel internacional, así como los más acérrimos críticos del periodismo, coinciden en que la prensa tiene una tendencia liberal, pero que casi siempre se centran en malas noticias. Los accidentes, los crímenes, el conflicto y el escándalo son interesantes. La normalidad aburre. Y en un mundo de conexiones ilimitadas, en donde las redes sociales cambian la forma de pensar de muchos en segundos, los medios pueden también desinformar. Pueden crear un público suspicaz, temeroso y cínico. Quizás por eso es que se ha perdido la confianza en instituciones, se repudia el pasado, o se duda de que podamos lograr progreso como pueblo.

¿Se debe culpar a la prensa por darle al Chuchín un “standing”, de darle cobertura y difusión como a Barea? ¿O debe la prensa ignorar al senador y centrarse sólo en el baloncelista?

Es fácil generalizar y acusar al periodista de darle foro o de crear héroes de los que son todo lo opuesto. Sin embargo, la prensa tiene que reportar lo que pasa.

Así como no podemos culpar exclusivamente a los maestros por el poco rendimiento de estudiantes, ya que eso también responde a la negligencia de los padres, la falta de infraestructura en los planteles y la desigualdad social, tampoco podemos acusar a la prensa de generar el malestar del país. Los periodistas no son responsables de los satélites, o la fibra óptica, o los inventos que hacen posible la información instantánea. Los periodistas no causaron la revolución sexual. Ellos no inventaron cultos ni chismes famosos. Ni crean a líderes que se portan mal y nos fallaron.

La prensa tiene que relatar las noticias tal y como acontecen. Sean buenas o sean malas.

Más allá de crear héroes o antihéroes, la prensa lo que nos presenta es un retrato de nuestro mundo y nuestro país. Queda en nosotros, el público, comparar, exigir y analizar si las figuras que hacen la noticia merecen en realidad convertirse en nuestros héroes o sencillamente, son lo contrario.

Friday, May 27, 2011

Rivera Schatz vs El Nuevo Día… ¿quién gana?

Publicado en 80 Grados.net

La ola de controversia pública que viene gestándose en los últimos días con la polémica entre el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, y el periódico El Nuevo Día y sus dueños -el grupo Ferré Rangel- cobró esta semana visos de convertirse en un tsunami que amenaza con llevarse de por medio a muchas de las instituciones más poderosas en Puerto Rico.

El Puerto Rico del “such is life”

¡Esto es el colmo! Amanecí hoy con esa sensación de nauseas que se produce justo antes de vomitar. No. No es que algo que comí me cayó mal ni mucho menos que esté encinta. No. Las oleadas de asco las sentí desde temprano al ver primero la noticia de las dos jefas del gabinete de gobierno que se visten de Minga y Petraca para investigar el servicio público. Y luego, al ver la publicación donde, como dice su editora, se entrevistan a “los hijos del privilegio”… ¿Es ese el verdadero Puerto Rico? O más bien, ¿es ese el Puerto Rico del ‘such is life’?

Friday, December 10, 2010

Maggie Bobb

Maggie Bobb.

Mi amiga Maggie Bobb murió esta madrugada.

Me enteré hoy. Me enteré al leer un comunicado en la Internet.

Fue como recibir un golpe en el pecho, de esos que te dejan sin aire. Las lágrimas no dejaron de brotar. Mucha tristeza invadió mi alma.

Inmediatamente llamé a la presidenta del OPC y directora de El Vocero, Aiolla Virella, para confirmarlo. Y acto seguido, a mi amiga y también ex compañera de labores de Maggie, Eneid Routté para que me explicara y me oyera llorar.

Y también llamé a Pepo García, y a Manny Suárez, y a Luis Dávila Colón. Distintos, sí, pero, de una forma u otra, gente allegada para que me ayudaran a tratar de consolarme.

Sí, porque lloré y sigo llorando. No puedo evitarlo.

Me duele en el alma reconocer que el periodismo puertorriqueño está de luto.

Me duele porque veo que una era del periodismo se nos escapa de las manos.

Tuesday, December 7, 2010

La mujer: somos la mayoría pero seguimos atrás en los medios noticiosos

Las mujeres seguimos atrás.

Aunque las mujeres somos la mayoría de la población puertorriqueña en términos demográficos, con un 52%, esto no se traduce a la forma en que los medios de comunicación nos proyectan y nos representan. Este fue uno de los múltiples e interesantes hallazgos de un estudio global en el que participó Puerto Rico, y que será presentado mañana por el Centro para la Libertad de Prensa y la Universidad del Sagrado Corazón.

El dato más alarmante: el hecho de que las mujeres sólo fungen como sujetos de las noticias en 29% de las historias periodísticas. O sea, que no contamos para ser consideradas por los periodistas como portavoces o como expertas.

Y lo que es peor, todo apunta a que según pasan los años, las mujeres periodistas pierden espacios en los medios, según reveló el estudio. En el 2005 las mujeres como reporteras, anclas o locutoras, presentaban muchas más noticias tanto en radio, como en televisión y en prensa escrita. Pero para el 2010, ya se ve un cambio. Ahora las mujeres dominan en prensa escrita como reporteras, pero los hombres lo hacen en radio y televisión.

En Blanco y Negro - 6 de diciembre de 2010

Algunos de los temas para el programa de radio con Luis Dávila Colón de hoy:

1) Situación en la UPR

2) Caso de Wiki-Leaks y sus implicaciones en la libertad de prensa

3) Varios periodistas publican libros

4) La mujer en los medios noticiosos