Los comerciantes quieren mano de obra barata y sin beneficios, pero ahora, no la encuentran. El empleado en este momento piensa igual que el comerciante y se pregunta: ¿Dónde me conviene ganar el pan de cada día? Al no tener los beneficios ni permanencia, piensan: ¿para qué trabajar para otro? Mientras tanto, en el gobierno se quejan de que la gente no quiere trabajar, pero todos politiquean, mendigando incentivos para pagar el desempleo y darle dinero a la gente, y así, ganar votos. El mismo gobierno ha creado y mantiene una cultura de mantengo, y esto incluye a los dos partidos principales, entonces la pregunta es En Puerto Rico, ¿es negocio trabajar?
No,
no lo es, y menos en la realidad actual con la pandemia. La queja constante
entre cibernautas y personas en la calle ahora mismo es que hay patronos que no
proveen las condiciones seguras y salubres para trabajar, y a $7.25 la hora, no
es rentable. Hay miedo a contagiarse en el empleo. Esto se agrava porque, los
mismos datos del programa de rastreo de Covid-19 del Departamento de Salud,
divulgados por la epidemióloga Fabiola Cruz en esta semana, así lo constatan.
