"En la
opinión pública el único mensaje que sobresale es el de los hombres que dicen
que las nuevas guías de pensiones son injustas".
Al montón de
hombres que se la pasan criticando porque no quieren pagar las pensiones
alimentarias y también a sus portavoces legislativos les digo: “A llorar pa’
maternidad”.
Sí, uso una frase
machista porque a veces así es como único entienden. Hay que hablarles en su
idioma. Una no debería bajarse a ese nivel o como dicen “ponerse bruto”, pero
es que esos hombres y sus portavoces legislativos no entienden ni les conviene
entenderlo. Aunque no les guste, aunque no lo acepten y aunque traten de usar
cualquier artimaña para que la gente no se dé cuenta, la realidad es que el
tema de las pensiones alimentarias es un problema de género y de discrimen
hacia la mujer.
Llamemos a las
cosas por su nombre. En la opinión pública el único mensaje que sobresale es el
de los hombres que dicen que las nuevas guías de pensiones son injustas. A
través de legisladores PPD y PNP como Carlos Vargas Ferrer y Carmelo Ríos, y de
sus contrapartes en los medios de comunicación, el enfoque de la discusión
pública es que las propuestas nuevas guías de pensiones son malas, que los
hombres no pueden vivir con $615 al mes y que hay que tomar caso a caso.