Cuatro turistas agredieron a una mujer en silla de ruedas, le gritaron palabras soeces e insultos racistas, se burlaron de su acento en inglés, y le tiraron un trago de alcohol en su cara. La Policía no la ayudó, alegando que Fiscalía no radica esos casos, por lo que el ataque quedó impune.
“Siento el frío de pedazos de hielo dándome duro en la frente. El líquido bajando por mi pecho apesta a alcohol y mi vista está nublada. ¡Me tiró su trago en la cara! Empapada de alcohol y desorientada, me quito los espejuelos sin poder reaccionar; me quedo inmóvil”, así describió la perjudicada el incidente.
