El legendario productor José Rafael “Papo” Coss presenta el libro “Detrás del telón”, una cartografía sentimental y vibrante de la escena artística y de su importante oficio de producir eventos.
Leí un libro de Papo Coss sobre producción de espectáculos a lo boricua, que me hizo pensar en Bad Bunny. No porque hable de ese artista internacional, sino porque me obliga a reconocer que, para llegar aquí, hay una historia.
Estamos es la segunda semana de la residencia que Bad Bunny desarrolla en el Coliseo de Puerto Rico. Ha roto todos los esquemas en cuanto a la producción de un evento, y durante generaciones se estará hablando de lo que él y sus productores han logrado para la economía. Pero su histórica gesta no surge del vacío. Tiene un ADN de larga tradición, la de muchos valientes a quienes les llaman productores, y quienes, por años fueron tejiendo ese gran telar del espectáculo de los artistas puertorriqueños aquí y en todo el mundo.
Es que hay oficios que viven en la penumbra, lejos del aplauso y los reflectores, pero sin los cuales la magia del escenario simplemente no existiría. Son los tejedores de sueños, los arquitectos de lo efímero. De esa estirpe, a la vez intrépida y quijotesca, está hecho José Rafael Coss Pontón, a quien todo el que lo conoce le llamamos “Papo”. El acaba de publicar su libro titulado, "Detrás del telón: Memorias de un intrépido productor cultural", que considero es un fiel testamento luminoso de una vida dedicada a hacer que las cosas sucedan.
