![]() | |
| (Foto de la BBC) |
(NOTA: Esta columna apareció originalmente en NotiCel el 22 de junio de 2016 - http://www.noticel.com/blog/191729/puerto-rico-subliminal.html )
Un
hombre lanza dos bombas molotov contra la compañía DuPont Pioneer en Salinas y
es como si hicieran “shhh”, silencio.
Nadie habla. Otro disparó contra La Fortaleza y después supuestamente se
suicidó, pero también hay mutismo. Allanaron la residencia de un cantautor cuya
esposa dirige el diario El Nuevo Día, pero la noticia pasó casi inadvertida, y
casi igual pasó cuando los agentes federales devolvieron el equipo sin decir
nada. Alguien filtró un mensaje de texto de la subsecretaria de prensa de la
Mansión Ejecutiva en el que insultó y quiso amedrentar al periodista Rafael
Lenín López, y es como si nada pasara. Cosa rara lo que veo.
Es
como si nadie quisiera hablar en voz alta de lo que pasa, quizás porque todo
eso coincide con un momento crítico en la historia de Puerto Rico. Sucede a semanas
de que los tres poderes del gobierno federal denunciaran que somos una colonia,
a semanas de que venga la Junta de Control Fiscal, y en medio del shock de los
políticos porque vendrán los americanos a mandarlos. Por eso algunos, a lo
mejor buscando pauta, se colaron en el peregrinaje histórico de líderes cívicos
hasta la sede de la ONU en Nueva York para denunciar el coloniaje, sin que pase
nada. En el ínterin, en Hato Rey, la jefa de la fiscalía federal Rosa Emilia
Rodríguez, dice que apoya la libertad de expresión pero que han visto “unas
actuaciones en las últimas semanas que nos preocupan", y pidió la
cooperación ciudadana para procesar a cualquiera que cometa un delito u acto
violento.
Todas
estas cosas son señales. Nos muestran lo que de verdad pasa tras bastidores, pero
al pueblo, como si fuéramos meros espectadores en una sala de un teatro, nos
toman por sorpresa.
La
pregunta es: ¿nadie ve lo que sucede? ¿Por qué no se hacen conexiones entre
estos sucesos? ¿Por qué nadie profundiza en estos asuntos? En otra época y bajo
otras coyunturas estos temas habrían tenido otras repercusiones ante la opinión
pública. Pero ahora no. Nadie lo habla porque el sistema nos quiere mantener
como morones. Nos calla para manipularnos.
En
la comunicación subliminal uno tiene que identificar los mensajes que pasan por
debajo de los límites normales de la percepción.
