![]() |
| Controversial portada de la revista Time con Donald Trump y una niña inmingrante separada de sus padres |
(NOTA: Este ensayo-columna fue publicado originalmente en Noticel el Domingo, 1ro de julio de 2018 - https://www.noticel.com/opiniones/blogs/en-blanco-y-negro-con-sandra/los-ninos-nuestro-mayor-tesoro/761216290)
Hoy levanto
mi voz por unos seres humanos indefensos: los niños, nuestro mayor tesoro.
Por su valor
incalculable en la humanidad, hay que protegerlos, cuidarlos y guiarlos. Por
eso desde hace más de 70 años se estableció la Declaración de los
Derechos del Niño que establecía 10 principios básicos de la
responsabilidad que los adultos tenemos con ellos:
1.
El derecho a la igualdad,
sin distinción de raza, religión o
nacionalidad.
- El derecho a tener una
protección especial para el desarrollo físico, mental y social del niño.
- El derecho a un nombre y a una
nacionalidad desde su nacimiento.
- El derecho a una alimentación,
vivienda y atención médicos adecuados.
- El derecho a una educación y a
un tratamiento especial para aquellos niños que sufren alguna discapacidad
mental o física.
- El derecho a la comprensión y
al amor de los padres y de la sociedad.
- El derecho a actividades
recreativas y a una educación gratuita.
- El derecho a estar entre los
primeros en recibir ayuda en cualquier circunstancia.
- El derecho a la protección
contra cualquier forma de abandono, crueldad y explotación.
- El derecho a ser criado con un
espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos y hermandad
universal.
A pesar de
estos derechos, en todo el mundo tenemos a adultos comportándose como niños,
que establecen políticas y decisiones como si todo fuera un juego en el que
poco importa la paz, el respeto, y más que nada el sentido común.
Por eso se me
ha hecho tan duro asimilar la gran cantidad de noticias que han salido en las
últimas semanas sobre cómo se maltrata a los niños a nivel institucional en
todo el mundo. En Estados Unidos con la inhumana y virulenta política
antiinmigrantes de Trump. En América
Central con los conflictos políticos y sociales en sitios como Nicaragua, el
Salvador y Honduras. En Guatemala por la economía y por el volcán de fuego. En
Siria cuando mueren por ataques químicos o biológicos. En los países de África
cuando se montan en yolas y llegan hasta las costas de España, Italia y otros
países europeos buscando cobija. En Puerto Rico por las políticas que permiten
que desechen cientos de libros nuevos, se cierren escuelas buenas y le quiten
la poquita ayuda a los niños con impedimentos. Parecería que hay una plaga de
maltratar a la niñez en todo el mundo.
Es
incomprensible ver las imágenes, escuchar los llantos o leer noticias de cómo
la sociedad en general maltrata a los niños.
Se usan los niños
como si fueran posesiones, como cosas que pueden manipular, vender, golpear y
maltratar peor que lo que les hacen a los animales. A veces, son usados como
esclavos, como carne que venden al mejor postor para satisfacer sus deseos. Ven
a los niños como si fueran mercancías de las que se pueden disponer, sin pensar
en que son el futuro. Son esos niños los que nos cuidarán en nuestra vejez, y muchos
no nos damos cuenta de que el trato que le damos a esta generación que se
levanta, es el que recibiremos de ellos más adelante.
