Cerrando hoy los colegios de votación, los estadistas reclamaron que ganaron el plebiscito de estatus pero la verdad fue que se “escracharon”. Mediáticamente no lograron lo que pintaron.
Dijeron que moverían gente, hicieron todo para
que venciera la estadidad, se gastaron millones en pautas, y desde por la mañana,
contrataron a las tres principales cadenas de radio de San Juan para movilizar
a la gente, pero los centros de votación estaban vacíos. La participación fue
baja. Sólo un 22%. Pero el gran perdedor no fue el Partido Nuevo Progresista ni
la estadidad. Fueron las cadenas de radio WKAQ, NotiUno y Wapa Radio, y los
periódicos El Nuevo Día y El Vocero. ¿Por qué? Porque como siempre decimos En Blanco y Negro con Sandra, Puerto Rico no es San Juan.
Desde hace más de cinco años en este espacio y en
las columnas de consumo de medios, hemos venido señalando una tendencia de cómo
el público se está moviendo a apoyar los medios fuera de la zona metropolitana
porque responden más directamente a sus necesidades. Es en esas zonas, irónicamente,
en donde por tradición siempre hay mayor participación de votantes.
Los cambios demográficos, la emigración y la
economía también han hecho que el público sea más selectivo con el medio que consume,
y esto es bien particular en las audiencias de la radio y en ciertos periódicos
regionales. Sin embargo, las agencias de
publicidad y muchos anunciantes grandes de la capital insisten en seguir
pautado anuncios de manera tradicional en los medios corporativos de San Juan, sin
tomar en consideración que las audiencias ya no los respaldan y se ha demostrado
que estos medios no tienen el dominio que reclaman.
