Para EEUU perder el dólar es “perder la Tercera Guerra Mundial”. Para Puerto Rico esto sería un daño inevitable, explicó el profesor Carlos Severino en el programa En Blanco y Negro (En español e inglés)
Lo que el mundo presencia no es simplemente una lucha por la democracia, sino una "guerra táctica por la supervivencia del dólar" y un ataque directo al bloque de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, al que se han sumado potencias petroleras), opinó el geógrafo y exdecano de la Universidad de Puerto Rico, Carlos Severino.
Y todo lo que el mundo está observando en Venezuela tiene un impacto directo y representa una amenaza seria sobre el panorama geopolítico completo, incluyendo a Puerto Rico donde representa una amenaza existencial a la estructura social y política
Basado en el análisis del profesor Severino y el panorama geopolítico de enero de 2026, la desdolarización no es solo un concepto abstracto para Puerto Rico; es una amenaza existencial a su estructura económica actual. Al ser una economía que utiliza el dólar pero no lo emite, la isla se encuentra en una posición de vulnerabilidad única.
En una reveladora entrevista en el programa radial "En Blanco y Negro con Sandra", Severino desglosó la compleja red de intereses que subyace tras la reciente intervención de Estados Unidos en Venezuela y las amenazas de la administración de Donald Trump hacia otros países de la región, como Cuba y México.
EL “PETRODÓLAR” EN CUIDADO INTENSIVO
Para comprender la crisis actual en Venezuela y el mundo, el análisis de Severino se remontó al 1971, cuando el presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, eliminó el respaldo en oro del dólar (el llamado Nixon Shock). Para mantener el valor de la moneda estadounidense, Washington pactó con Arabia Saudita que todo el petróleo mundial se vendiera exclusivamente en dólares, creando lo que conocemos como el "petrodólar".
"El valor del dólar es simplemente la fe que la gente tenga en él; es respaldo fiduciario", explicó Severino. Sin embargo, reveló que en 2024 Arabia Saudita decidió no renovar el tratado del petrodólar con EE. UU., una noticia que pasó desapercibida para muchos pero que ha sido "letal" para la economía estadounidense.
Ante este escenario, el control de las reservas probadas de Venezuela se vuelve vital, no solo por el recurso en sí, sino para obligar a que ese petróleo se siga transando en dólares y frenar la desdolarización global.
VENEZUELA: ¿VICTORIA ESTRATÉGICA O ESPEJISMO TÁCTICO?
A pesar del carácter "espectacular" de la captura de Nicolás Maduro —comparada por Severino con el histórico rescate israelí en Entebbe, Uganda—, el experto asegura que no se trata de una victoria estratégica.
Recordó lo que llamó “el factor China”. Actualmente, el 76% del petróleo venezolano va a China, su principal cliente e inversor.
Otro de los factores es que hay una división corporativa entre las petroleras. Mientras ExxonMobil ha mantenido una postura hostil y de cabildeo contra el chavismo, Chevron ha operado de manera moderada y negociadora. Incluso, Severino reveló que petroleros de Texas felicitaron a Maduro tras las elecciones, evidenciando que el sector privado estadounidense no está unido tras las acciones de Trump.
En ese sentido, recordó que las grandes petroleras han advertido a Trump que la salida de Maduro no garantiza inversión, ya que la inestabilidad política es "enemiga del capital".
El MAPA DE LA BELIGERANCIA: CUBA, MÉXICO Y LOS BRICS
Severino sostiene que todo esto corrobora que Trump le ha declarado una guerra abierta a los miembros de los BRICS. Los ataques no son aleatorios.
A Brasil lo ataca por ser un pilar del bloque. A Nigeria, recientemente ingresado a los BRICS, por ser la economía más sólida de África. A Cuba, Trump ha amenazado con invadir la isla, que también busca refugio en los BRICS para paliar su crisis.
En el caso de Irán, lo ha mantenido bajo presión constante en medio de una crisis hídrica y política De hecho, ayer Trump anunció un arancel del 25% a “cualquier país” que haga negocios con Irán y EE. UU. emite orden de evacuación. El presidente de los EEUU no descartó atacar Irán ante las protestas sociales y el Ayatola Jameni expresó que atacarían a EEUU si interviene en las protestas masivas donde van sobre 700 muertos.
Un dato crucial aportado en la entrevista es el rol de México. Contrario a la creencia popular, hoy México es el mayor suplidor de petróleo a Cuba, superando a Venezuela. "Para ahogar a Cuba, Trump tendría que meterle mano a México", advirtió Severino, sugiriendo que las amenazas contra los carteles de droga podrían ser un pretexto para una presión geopolítica mayor sobre el gobierno de Claudia Sheinbaum.
TRUMP: UN PRESIDENTE CONTRA EL RELOJ
Finalmente, el profesor destacó que Trump enfrenta una carrera contra el tiempo. Con encuestas que favorecen a los demócratas para las elecciones de medio término en noviembre y una medida del Senado que le prohíbe aventuras militares sin consentimiento del Congreso, el mandatario solo tendría unos diez meses para ejecutar su agenda de control regional.
"Perder el dólar para Estados Unidos significa perder la Tercera Guerra Mundial", sentenció Severino, citando una lógica que parece guiar cada movimiento de la actual administración en el tablero internacional.
EL EFECTO DE TODO ESTO EN PUERTO RICO
Basado en el análisis del profesor Severino y el panorama geopolítico de enero de 2026, la desdolarización no es solo un concepto abstracto para Puerto Rico; es una amenaza existencial a su estructura económica actual. Al ser una economía que utiliza el dólar pero no lo emite, la isla se encuentra en una posición de vulnerabilidad única.
El impacto de la desdolarización sobre Puerto Rico es nefasto, explicó. Por un lado representa la erosión del poder adquisitivo, lo que produce una inflación importada. Puerto Rico importa más del 85% de lo que consume. Si el dólar pierde su valor como moneda de reserva frente a las divisas de los BRICS (como el Yuan o el Oro), el costo de importar alimentos, medicinas y suministros desde el extranjero se dispararía.
La consecuencia de esto será una inflación persistente que reduciría drásticamente el presupuesto de las familias puertorriqueñas, ya golpeadas por el costo energético, explicó el experto.
Por otro lado, para Puerto Rico esto podría traer un “apretón" de las Transferencias Federales. La economía de la isla depende significativamente de fondos federales (PAN, Medicaid, Actas de recuperación). Si Estados Unidos entra en una crisis fiscal por la pérdida del respaldo del petrodólar, el Congreso podría verse obligado a realizar recortes drásticos.
La consecuencia de esto es que los dólares que lleguen a la isla comprarán mucho menos que hoy, debilitando la red de seguridad social.
Por otro lado, podría haber retos e incluso hasta una crisis en el sistema bancario y crédito. Los bancos en Puerto Rico operan bajo el sistema de la Reserva Federal. Una devaluación del dólar o una pérdida de confianza global elevaría las tasas de interés a niveles históricos para intentar retener capitales en EE. UU.
Como consecuencia, los préstamos hipotecarios, de auto y comerciales se volverían impagables para el ciudadano común, paralizando el mercado inmobiliario y la creación de pequeñas empresas.
En último aspecto está a encrucijada de la deuda pública. Aunque Puerto Rico ha renegociado parte de su deuda, los pagos futuros están denominados en dólares. Si el valor del dólar cae, pero la inflación local sube, el gobierno de Puerto Rico tendrá menos ingresos reales para cumplir con sus obligaciones. La consecuencia de esto es un riesgo de nuevos impagos o medidas de austeridad aún más severas impuestas por la Junta de Supervisión Fiscal.
Como mencionó el profesor Severino, para EE. UU. perder el dólar es "perder la Tercera Guerra Mundial". Para Puerto Rico, que está atado de manos y pies a la política monetaria de Washington, el efecto es de un "daño colateral" inevitable. Sin una moneda propia para devaluar o ajustar, y sin soberanía comercial para negociar directamente con los BRICS, la isla quedaría a merced de la estabilidad de una moneda en declive.
El control de las tierras raras y el petróleo venezolano mencionado en la entrevista radial busca precisamente evitar este colapso, pero como indica Severino, la "victoria táctica" en Venezuela no detiene el avance de la desdolarización global.
Severino es un destacado autor, investigador y profesor de Geografía en la Facultad de Ciencias Sociales del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. Fue Decano de esta Facultad y ha dictado cátedra por más de quince años en el recinto. Se desempeñó también como comisionado especial para el desarrollo sustentable de Vieques y Culebra. Es, sin lugar a duda, la principal voz o una de las principales voces en el análisis de la geopolítica a nivel internacional. De hecho, publica su columna Geopolítica360 en Substack y es invitado constante a los distintos medios de comunicación para ofrecer su análisis basado en experiencia, educación y pericia en el tema.
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EN INGLES
Trump's War Against the BRICS: Venezuelan Oil and the Survival of the Dollar and PR
For the U.S., losing the dollar is akin to "losing World War III." For Puerto Rico, this would represent inevitable damage, explained Professor Carlos Severino on the program En Blanco y Negro.
By SRC
What the world is witnessing is not simply a struggle for democracy, but a "tactical war for the survival of the dollar" and a direct attack on the BRICS block (Brazil, Russia, India, China, and South Africa, which has since been joined by oil powers), according to geographer and former dean of the University of Puerto Rico, Carlos Severino.
Everything the world is observing in Venezuela has a direct impact and represents a serious threat to the entire geopolitical landscape—including Puerto Rico, where it poses an existential threat to the social and political structure.
Based on Professor Severino's analysis and the geopolitical outlook of January 2026, de-dollarization is not just an abstract concept for Puerto Rico; it is an existential threat to its current economic framework. As an economy that uses the dollar but does not emit it, the island finds itself in a position of unique vulnerability.
In a revealing interview on the radio program "En Blanco y Negro con Sandra," Severino broke down the complex web of interests underlying the recent U.S. intervention in Venezuela and the Donald Trump administration's threats toward other countries in the region, such as Cuba and Mexico.
THE “PETRODOLLAR” IN INTENSIVE CARE
To understand the current crisis in Venezuela and the world, Severino’s analysis goes back to 1971, when U.S. President Richard Nixon removed the gold backing from the dollar (the so-called Nixon Shock). To maintain the value of the U.S. currency, Washington struck a deal with Saudi Arabia ensuring that all global oil would be sold exclusively in dollars, creating what we know as the "petrodollar."
"The value of the dollar is simply the faith people have in it; it is fiat backing," Severino explained. However, he revealed that in 2024, Saudi Arabia decided not to renew the petrodollar treaty with the U.S.—news that went unnoticed by many but has been "lethal" for the American economy.
Given this scenario, control of Venezuela’s proven reserves becomes vital, not just for the resource itself, but to force that oil to continue being traded in dollars and to halt global de-dollarization.
VENEZUELA: STRATEGIC VICTORY OR TACTICAL MIRAGE?
Despite the "spectacular" nature of Nicolás Maduro's capture—which Severino compared to the historic Israeli rescue in Entebbe, Uganda—the expert asserts that this is not a strategic victory.
He recalled what he called “the China factor.” Currently, 76% of Venezuelan oil goes to China, its main customer and investor.
Another factor is the corporate division among oil companies. While ExxonMobil has maintained a hostile and lobbying stance against Chavismo, Chevron has operated in a moderate and negotiating manner. Severino even revealed that Texas oilmen congratulated Maduro after the elections, evidence that the U.S. private sector is not united behind Trump’s actions.
In that sense, he noted that major oil companies have warned Trump that Maduro's departure does not guarantee investment, as political instability is the "enemy of capital."
THE MAP OF BELLIGERENCE: CUBA, MEXICO, AND THE BRICS
Severino maintains that all this confirms that Trump has declared open war on the members of the BRICS. The attacks are not random.
He attacks Brazil for being a pillar of the block. Nigeria, a recent BRICS member, is targeted for being Africa’s strongest economy. Regarding Cuba, Trump has threatened to invade the island, which is also seeking refuge in the BRICS to alleviate its crisis.
In the case of Iran, he has kept the country under constant pressure amid a water and political crisis. In fact, yesterday Trump announced a 25% tariff on "any country" that does business with Iran, and the U.S. has issued an evacuation order. The U.S. President did not rule out attacking Iran in the face of mass social protests where the death toll has exceeded 700, while Ayatollah Khamenei stated they would attack the U.S. if it intervenes.
A crucial detail provided in the interview is the role of Mexico. Contrary to popular belief, Mexico is currently the largest supplier of oil to Cuba, surpassing Venezuela. "To choke Cuba, Trump would have to deal with Mexico," Severino warned, suggesting that threats against drug cartels could be a pretext for greater geopolitical pressure on the government of Claudia Sheinbaum.
TRUMP: A PRESIDENT AGAINST THE CLOCK
Finally, the professor highlighted that Trump faces a race against time. With polls favoring Democrats for the midterm elections in November and a Senate measure prohibiting military adventures without Congressional consent, the President may only have about ten months to execute his regional control agenda.
"Losing the dollar for the United States means losing World War III," Severino stated, citing a logic that seems to guide every movement of the current administration on the international stage.
THE EFFECT ON PUERTO RICO
Based on Professor Severino's analysis and the geopolitical panorama of January 2026, de-dollarization is an existential threat to Puerto Rico's economic structure. As an economy that uses the dollar but does not issue it, the island is uniquely vulnerable.
The impact of de-dollarization on Puerto Rico is dire, he explained. On one hand, it represents the erosion of purchasing power, leading to imported inflation. Puerto Rico imports more than 85% of what it consumes. If the dollar loses its value as a reserve currency against BRICS currencies (such as the Yuan or Gold), the cost of importing food, medicine, and supplies would skyrocket.
The consequence would be persistent inflation that drastically reduces the budgets of Puerto Rican families, already hit by high energy costs.
Furthermore, Puerto Rico could face a "squeeze" on Federal Transfers. The island's economy depends significantly on federal funds (NAP/PAN, Medicaid, recovery acts). If the U.S. enters a fiscal crisis due to the loss of petrodollar backing, Congress could be forced to make drastic cuts. Consequently, the dollars reaching the island would buy much less than they do today, weakening the social safety net.
Additionally, there could be a crisis in the banking and credit system. Banks in Puerto Rico operate under the Federal Reserve system. A devaluation of the dollar or a loss of global confidence would drive interest rates to historic highs to retain capital in the U.S. As a result, mortgages, auto loans, and commercial loans would become unaffordable for the average citizen, paralyzing the real estate market and small business creation.
Lastly, there is the crossroads of public debt. Although Puerto Rico has renegotiated part of its debt, future payments are denominated in dollars. If the dollar’s value falls but local inflation rises, the Puerto Rican government will have less real income to meet its obligations, risking new defaults or even more severe austerity measures imposed by the Financial Oversight and Management Board.
As Professor Severino mentioned, for the U.S., losing the dollar is "losing World War III." For Puerto Rico, which is tied hand and foot to Washington's monetary policy, the effect is that of inevitable "collateral damage." Without its own currency to devalue or adjust, and without commercial sovereignty to negotiate directly with the BRICS, the island would be at the mercy of a declining currency.
The control of rare earth metals and Venezuelan oil mentioned in the interview seeks precisely to avoid this collapse, but as Severino indicates, a "tactical victory" in Venezuela does not stop the advance of global de-dollarization.
Carlos Severino is a prominent author, researcher, and Professor of Geography at the University of Puerto Rico, Río Piedras Campus. He served as Dean of the Faculty of Social Sciences and has taught for over fifteen years. He also served as a special commissioner for the sustainable development of Vieques and Culebra. He is one of the leading voices in international geopolitical analysis, publishing the column "Geopolítica360" on Substack.



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